Tiempo de sequía, no tengo ganas de meterme con el ilustre padre de la Constitución que pide silencio a la Iglesia. Peces-Barba está abducido por el laicismo y le tiene ojeriza al clero, especialmente a los que van de monseñor para arriba. Pero estoy segura que se lleva de maravilla con los curas de Entrevías y todos los religiosos rumberos que hay por el país de Jauja. Es una cuestión de genes, hoy en día los virus se incuban a poco que te descuides. A unos les da por la alergia primaveral y a otros les sube la bilirrubina cada vez que la Conferencia Episcopal abre la boca.
La verdad, monseñor Rouco estuvo lo que se dice en su sitio. Firme en su discurso haciendo el repaso general que todo el mundo tiene sabido. Principios irrenunciables por mucho que no se lleven. Encima han tenido la habilidad de retrasmitir en directo el inicio de la XCIII Asamblea Plenaria por si alguno intentaba manipular, así y todo Bibiana está de los nervios y Peces-Barba pontifica desde su púlpito de académico como reserva espiritual del puño y la rosa. Lástima que los pétalos estén ajados y de socialismo no quede más que el nombre.
No nos engañemos el PSOE es un partido viejo, cuyas siglas ya no mueven la conciencia de nadie. Viendo los autos y las monterías de algunos, lo de obreros les viene ancho. Si encima no les cuadran los números y prometen la luna, para dejarte en el parque de atracciones, pues qué quieren, que ya no cuela. Y siguen erre que erre con las políticas sociales que les da un pedigrí izquierdoso pero rancio, muy rancio.
Total que cuando la cosa se ponga seria tendrán que salir los sindicatos a la calle para que parezca que alguien protege al trabajador. Mientras tanto las colas del paro siguen en aumento y Zapatero lleva el dólar en la pupila como el Pato Donal, sin que la cuenta de resultados le cuadre. Y lo más chocante es que a Obama le pasa tres cuartos de lo mismo. Por lo que parece el Imperio Americano se tiene que reinventar para que las cosas sigan funcionando bien a quienes siempre les funciona de maravilla.
¿Y mientras que hace la Iglesia?, pues lo de siempre, colaborar a sacar de la crisis las economías familiares, aunque sea con dos kilos de arroz y uno de garbanzos para que al día siguiente una familia pueda dar de comer a sus hijos. Buscar trabajo a quienes se han quedado sin cualificación profesional porque su empresa cerró o les redujeron la plantilla. Y en este tobogán de sube y baja, quien no se recicle se queda desfasado.
Mientras se acercan las elecciones al Parlamento Europeo el grupo de la ceja se pone más nervioso. Les queda poco fuelle para poder mover los hilos y lo que más les beneficia es que el aborto sea un problema en la calle, para exigir un derecho que no cabe en ninguna legislación con sentido común. Pero así agitando las aguas turbulentas van preparando el camino para mejorar en las estadísticas de voto.
El caso es que Europa está cansada del juego y a “perro flaco todo son pulgas”. Voy a preparar una porra para junio. Si sale me llevo el jamón a casa y brindo con cava de la tierra. Vayan haciendo las apuestas, el negocio más seguro del Estado la bono loto, la quiniela, millones de euros regalados por arte de “birlibirloque”. Pero puestos a tocar suelo, nada mejor que una buena porra entre amigos, al menos habrá cocido para todos

En ésas estamos, tapando agujeros por todos los lados. De política alta yo no entiendo. Pero de cosas de la calle, algo; te puedo decir que lo que traigamos aquí de Alimentos excedentarios de la CE no va a quedar nada en menos que canta un gallo. Y a todo esto menuda lucha ha habido con Cruz Roja que se negaba a aceptar perder el monopolio en el reparto. Ella se queda con el 40% y Banco de Alimentos con el 60. Al menos en mi ciudad. En el resto, no sé.Luego dirán que hacemos caridades que no resuelven los problemas verdaderos. Pero hay que hacerlo, y a alguien le toca, eso, hacerlo.