Creía que el paladín de la Alianza de Civilizaciones era Zapatero, pero mira por donde leo la entrevista en RD y me queda claro que es Tamayo. Desde su cátedra en la Universidad de Carlos III nos está intentando acercar el Islam, diálogo interreligioso que lleva inevitablemente a consecuencias en el ámbito político. Hay que ir a una zona de grises donde todo quede difuminado, a eso se le llama un mínimo de ética común, aunque también puede que sea un bocadillo lihgt, alimento popular de las sociedades occidentales con excesos de grasas saturadas.Por más que intento sacar algo en claro de la entrevista de Jesús Bastante, lo único que veo es una reverencia similar a la que hizo Obama al Jeque árabe, sultán a título de perpetuidad, capaz de abrir o cerrar el grifo del petróleo. Aquí en España tenemos costumbre de llenarnos de complejos respecto a nuestro pasado, así que estamos en constante revisionismo histórico, hasta llegar a confundir nuestras neuronas.
Yo tengo mucho respeto por cualquier religión, creo en la libertad religiosa, y en la sana colaboración del Estado para permitir practicar el culto que cada uno desee. Pero cuando Tamayo habla de que las religiones tienen que democratizarse me entra el hipo de la risa. Sr. Tamayo ¿ en quién cree usted?. Porque si cree en Jesucristo y profesa la religión católica, su interés por medir todas las religiones por el mismo rasero, carece de sentido. Desde su cátedra se ha inventado una nueva religión que se basa en “Una especie de Decálogo de las Religiones en defensa de la paz, de la justicia, de la solidaridad y de la igualdad”.
Predique desde su púlpito ese sincretismo relativista. Yo seguiré creyendo en Jesucristo Hijo de Dios que me pide que anuncie el Evangelio a todos los pueblos. Y podré convivir con un musulmán, si este no intenta ponerme un velo en la cabeza. Cosa que hasta la fecha sucede en los países islámicos con las mujeres. Sin olvidar lo que les sucede a los homosexuales. Eso no es negociable en tierra del Islam, así que usted verá.
De modo que el país maravilloso de la coexistencia de diversas religiones, donde según sus palabras “Habría que ver cómo se pueden integrar también en el ámbito político, en el sector parlamentario, a nivel municipal, autonómico…”. Me produce escalofríos. No veo que esa maravillosa pluralidad sea común a todos los países, sino específicamente de ciertos ideólogos de Occidente que están dispuestos a renunciar a sus raíces, siendo capaces de pactar con el mismo diablo si es preciso.
Los hombres de paz no necesitan de integración en el ámbito político, porque respetan la democracia y están a favor de sus reglas de juego. Es cierto que el futuro de la humanidad no se puede construir al margen ni en contra del Islam, siempre cuando este último no se quiera convertir en el imperio del futuro, que dictamine la ley según el Corán. De manera que cuando aquí hablamos de ser colegas y amigos de quienes vienen de fuera, no deberíamos olvidar una regla de juego que practica Estados Unidos. Cualquier extranjero debe prometer fidelidad a la Constitución y respeto a sus leyes.
Lo otro es caer en la inopia del “mundo feliz”. De entrada hay una facción del Islam que está en guerra con Occidente. Y si ahora existe un millón de musulmanes en España, deberán respetar las reglas de juego de este territorio. Pensar de modo contrario es dejar convertir a Europa en Eurabia. Y creo que en eso algo tenemos que decir quienes somos de esta tierra.
Los creyentes debemos luchar porque permanezcan las raíces cristianas en todo el territorio europeo. ¿Está usted a favor o prefiere el totalitarismo laicista?. Se lo vuelvo a repetir usted junto con algunos de su cuerda están destruyendo las bases de nuestra civilización. Y yo no estoy por vivir en una sociedad donde impere la shura
Lo he leído. Tal vez comente algo, en otro momento, si se me ocurre añadir…