Hace años con motivo de las primeras beatificaciones de los mártires en España, escribí reflexionando sobre la muerte de muchas víctimas inocentes que cayeron del otro lado sin posibilidad de subir a los altares. Salvo que el tiempo nos depare el orgullo de encontrar un católico fiel a la Iglesia y a la República y con las virtudes heroicas de la fe en proceso de estudio. Ya sé que muchos considerarán eso imposible, pero nunca se sabe. Sería el caso más equilibrado de memoria histórica que simbolizaría la unión de legalidad y la fe dentro de una contienda fratricida. Y el hecho de que fuera la Iglesia quien los rescatase del olvido, serviría para desenmascarar esa mirada tendenciosa que tantos han querido vincular entre el clero y el dictador.
El resultado de esta dignificación de la memoria colectiva de un grupo de sacerdotes nacionalistas muertos a manos del bando nacional, esperemos que tenga al menos la virtud de separar de una vez por todas esas muertes del mito patriótico, para recordarlas como víctimas de las circunstancias, como miles de otros casos, olvidados en cualquier cuneta. No se las rescata del olvido porque siempre estuvieron presentes en el recuerdo del pueblo vasco. Pero el hecho de haber sufrido la represión por parte de las fuerzas nacionales les hizo acreedores de una aureola mitificada por el imaginario aberchale. Bien está que ahora vuelvan a entrar de mano de la Iglesia en los archivos de la diócesis.
Creo que es un gesto más de los muchos que ha llevado la Iglesia adelante durante los años de la Transición y de la consolidación de la democracia para cicatrizar las heridas abiertas por la contienda entre hermanos. Estos sacerdotes son motivo de orgullo de los vascos y fueron las circunstancias especiales de la dictadura franquista las que les sometieron al silencio ominoso. Bien está que ahora se produzca un funeral en su memoria, se estudien sus procesos, se considere que si no son mártires porque no murieron en razón de su fe, son víctimas en razón de sus creencias democráticas.
De esas víctimas la Iglesia tiene innumerables casos. Recordemos a los jesuitas del Salvador, a monseñor Oscar Romero enfrentado con el poder de su gobierno y a tantos otros que cayeron por defender unas ideas o unos valores de justicia que están muy relacionadas con las virtudes evangélicas, aunque no se haya muerto por la fe. Porque, ¿qué es la justicia social sino una fuente inagotable de caridad puesta al servicio de los demás?. El Papa Benedicto firmó ayer su encíclica social. En tiempos de crisis económica y crisis social. El origen de sus palabras tiene como fuente el Evangelio. De modo que podemos concluir para muchas víctimas de la represión del poder, que fueron asesinados por defender a los más débiles de la sociedad.
Tal vez la historia de estos sacerdotes nos depare una imagen de clérigo comprometido con su pueblo que algunos les puede molestar, pero que demuestra como las personas creyentes podemos encontrarnos con situaciones en las que nos pongan extrañas etiquetas. Siendo que el origen de su compromiso con la sociedad tenía su raíz en el Evangelio y en la doctrina social de la Iglesia.
Los obispos de Bilbao, San Sebastián y Victoria, quieren purificar la memoria y dan respuesta con este funeral a la petición de muchos fieles. Descansen en paz Martín Lecuona Echabeguren, Gervasio Albizu Vidaur, José Adarraga Larburu, José Ariztimuño Olaso, José Sagarna Uriarte, Alejandro Mendicute Liceaga, José Otano Míguelez, C.M.F., José Joaquín Arín Oyarzabal, Leonardo Guridi Arrázola, José Marquiegui Olazábal, José Ignacio Peñagaricano Solozabal, Celestino Onaindía Zuloaga, Jorge Iturricastillo Aranzabal y Román de San José Urtiaga Elezburu, O.C.D.
Dales Señor el descanso eterno y brille para ellos la luz perpetua.

Hemos querido acoger el servicio de la consolación, como recuerda San Pablo a las primeras comunidades en sus viajes apostólicos. De hecho su misión se identifica con la consolación de Dios a su pueblo, sintiéndose portador de un consuelo profundo que él proyecta en su ministerio. A imitación de María cada uno de nosotros debe mostrarse como el lugar de la consolación de Dios.Los saludo de todo corazón y los invito a que visiten este sitio en la web: "Sed Consolación Jóvenes Misioneros", url: http://sedconsolacion.blogspot.com, para que juntos llevemos la consolación de Dios a todos los pueblos.
Hola Carmen:Dios bendiga abundantemente tu vida con el ánimo de seguirle y servirle con amor.Santa María del Carmen continúe alentando tu vida para que "hagamos siempre lo que Él nos diga".Felicidades hoy, día de la Virgen del Carmen