Vamos de acontecimiento en acontecimiento. Celebramos efemérides este fin de semana. El día Mundial para la Erradicación de la Pobreza, la manifestación contra la nueva Ley del Aborto y por si faltaba algo también conmemoramos el día del DOMUND. Algo que algunos les suena menos porque no tiene tanto caché como los Objetivos del Milenio, pero está ahí presente desde que la Iglesia inició su labor evangelizadora. Aunque la jornada mundial será de manera oficial el día 18, lo cierto es que el sábado se iniciarán las primeras colectas para las Misiones.
Ahora estamos comenzando a convivir en una sociedad plural y multiétnica, pero no hace tanto, España no estaba acostumbrada a recibir inmigrantes, más bien exportábamos mano de obra que buscaba salir adelante en otros países. Hoy las escuelas están llenas de nacionalidades y acentos diversos. Es curioso pero estamos a un paso de tener que importar agentes evangelizadores para esta vieja Europa.
No sé, hoy he visto sobrevolar una gaviota por el patio de mi escuela. Desorientada, sí, pero con vuelo majestuoso. Y me he dicho que la evangelización puede ser ahora más fecunda si cabe, que durante estos dos mil años trascurridos desde el nacimiento de Cristo. El caso es que podemos comunicarnos desde cualquier lugar del mundo, tenemos la posibilidad de conocer diferentes nacionalidades en nuestros pueblos y ciudades. La humanidad ya no tiene raza, color ni frontera. Somos un pueblo que camina buscando lo mejor para todos.
Es el sueño del Concilio Vaticano II, y lo cito pese al rechazo que les produce a muchos, pero que busquen en su memoria, que buceen en el pasado y la esperanza de una nueva humanidad donde la paz y la justicia reinarán como promesa Mesiánica, sigue siendo un sueño que está ahí a un paso de ser posible. No olvidemos el mandato del Evangelio “id y haced discípulos a todos los pueblos”. Mateo, 28, 19. Desde luego lo que humanamente parecía imposible es ahora mucho más fácil gracias a las nuevas tecnologías.
Pero es evidente que la transformación personal se realiza de uno en uno, desde dentro del corazón; de manera que no se impone por decreto. Por eso el derecho a la vida debe estar garantizado frente al derecho al aborto. Lo que pretenden hacer algunos gobernantes es colisionar derechos. Y el resultado es dramático. Lo vimos con la esclavitud que permaneció durante generaciones como una lacra inhumana. Y ahora estamos a un paso de realizar el mismo dislate.
Si no respetamos el más fundamental de los derechos, el de la vida, estamos muy cerca de cumplir el mito de Saturno, dioses que devoran a sus hijos. Esa es la imagen que ilustra este post. Porque es cierto que el hombre puede llegar a considerarse un dios que maneja el destino del resto de seres humanos, aplastando todo aquello que le impida ejercer su dominio.Les dejo con una historia conmovedora Juan Salvador Gaviota, esta novela de Richard Bach trata de la búsqueda interior de uno mismo, de la superación personal, del sacrificio y de la necesidad de conocer hasta dónde podemos llegar cuando buscamos algo más que satisfacer nuestras necesidades materiales. La música del filme fue compuesta por Neil Diamond.





