La religión y la filosofía en pantalla

Dos películas para ver y pensar en las que se encuentra la ausencia y la presencia de la religión. El erizo es una película mediocre que sugiere leer el libro “La elegancia del erizo” de Muriel Barbery, para entrar en ese universo que sus tres protagonistas apenas insinúan. La portera desaliñada que posee un alma cultivada y hermosa, se cruza con un viudo japonés con quien, según me indican los lectores de la obra, mantiene interesantes diálogos. No en vano la autora del libro, Muriel Barberry es profesora y filósofa, además de escritora. Es curioso que fuera precisamente esa tensión dialéctica la que intuía y echaba en falta en la película. No voy a negar que la interpretación es muy apropiada. Pero tampoco dejaré de anotar que me parece infortunado que una niña decida suicidarse el día de su doceavo cumpleaños. Una niña inteligente e incisiva que va grabando los últimos momentos de su existencia y se recrea con deleite en la muerte, simulando los efectos de su suicidio en un indefenso pez de colores. Las claves de la película nos dan las pistas por las que se desenvolverá con soltura la novela.

La niña me resulta repelente, muestra su necesidad de trascender la vida cotidiana completamente cubierta en sus más mínimos detalles. Su mundo se derrumba por una ausencia de sentido, es fiel reflejo el vacío existencial y nos recuerda lo peor de nuestra juventud de hoy. La madre, apenas le hace caso, el padre más de lo mismo. Tan sólo el encuentro con el viudo japonés y la portera de su finca, suponen un acicate de interés en su plácida existencia donde todas sus necesidades están cubiertas. El tedio del rico es insufrible y si encima se lamenta de lo bien que vive, ya produce arcadas.

Avatar en cambio es una película extremadamente religiosa. Aquí los habitantes de Pandora se encuentran imbuidos de un respetable misticismo que rodea toda su existencia y afecta a cualquier ser vivo. La naturaleza y ellos forman una simbiosis única. Su vida carece de sentido sin esa presencia religiosa. Cameron ha tenido el acierto de mostrar al terrícola con toda su crueldad, los alienígenas son ahora los humanos que se muestran codiciosos y capaces de provocar una guerra para alcanzar su objetivo. No deja de ser irónico que salgamos tan poco agraciados en nuestras convicciones morales. Viendo la película se entiende el drama del Tercer Mundo y las grandes compañías que sangran su piel.

Avatar es una película que marcará historia porque representa un antes y un después en efectos especiales. Ya pueden temblar los maquilladores sustituidos ahora por imágenes tridimensionales de ordenador. Marcará época por otro motivo, porque muestra una filosofía de vida que da sentido a la existencia. Porque su lengua y sus costumbres son éticas de inicio a fin. Podríamos subrayar que las simpatías hacia los habitantes de Pandora dejan al descubierto un cierto maniqueísmo. El buen salvaje y el corrupto occidental. Algo que se ha explorado en otros siglos en la literatura y que ahora llega de la mano de la ciencia ficción en la gran pantalla.

Sin embargo, no se puede negar que la película mantiene su ritmo narrativo cohesionado durante todo el metraje. Buenos efectos, buen guión y acción. Combinaciones que servirán para convertirla en una joya de culto.

Como habrán podido comprobar son dos películas completamente diferentes. En El erizo hay una vuelta hacia la introspección y el existencialismo. Mientras que Avatar es toda una sociedad la que se conmueve y choca con los humanos, seres capaces de crueldad y codicia sin límite. Pero en ambas existe una tensión que nos habla de lo trascendente, de alguna manera hay un nexo común. Una civilización indígena marcada por su reverencia mística. Y tres personajes deambulando en un edificio de lujo tras la búsqueda del sentido de la vida. Les invito a gozar de ambas películas, no quedarán defraudados.

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Acerca de Carmen Bellver

Colabora en los medios de comunicación aportando su visión desde el humanismo cristiano
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2 respuestas a La religión y la filosofía en pantalla

  1. En la peli AVATAR existe el gran misterio de maquillaje facial que consigue mostrar a los alienígenas con los ojos muy separados, algo nunca visto hasta ahora.

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  2. Silveri:Feliz año. No hay tal misterio, los rostros están configurados en el ordenador sobre la base facial real. Un prodigio técnico. Así se entiende que los habitantes de Pandora midan más de dos metros. Todo es ficción, pero superpuesta a la realidad.

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