El "progrerio" y la causa islámica

Esta democracia de papel cuché esclaviza a sus residentes a base de esgrimir los derechos como un mantra. De esta manera tan original mientras se cubre las necesidades básicas de cualquier inmigrante, se pierden prestaciones sociales y se avanza en la privatización de servicios. Somos tolerantes y dialogamos mucho, tanto que los de fuera aprovechan las conquistas de la sociedad del bienestar para aquello que les conviene. Por ejemplo para exigir que las musulmanas sean atendidas por mujeres médicos. Exigir que sus hijas no hagan educación física para no tener que quitarse el velo.

Frente a la inopia progre consentimos menús escolares para musulmanes sin respetar la cuaresma en los mismos comedores, para los católicos. Por lo visto un español católico tiene que comer carne en la escuela, mientras a un musulmán le privan del cerdo. No para ahí la cosa, ahora también exigen que la carne que comen sea sacrificada según los preceptos coránicos. Y por si no se han enterado imponen a sus hijas la sharia a los ocho años. Permitan que les diga que el panorama europeo es desolador. Hace décadas yo estuve en la residencia de Marruecos en la ciudad universitaria de París. Ninguna mujer utilizaba velo. Las musulmanas admiraban la independencia feminista de la mujer europea.

Hoy el velo no es una cuestión religiosa, sino cultural, es toda una concepción de la civilización que choca directamente con nuestras costumbres. Y las feministas callan. Ya hay un partido islámico dispuesto a conseguir votos musulmanes. El único segmento emigrante que está logrando imponer sus condiciones ante la mirada impávida de la población autóctona. Gracias a nuestra tolerancia se organizan asociaciones en defensa de una supuesta xenofobia. Los titulares persiguen al alcalde de Vic por no empadronar inmigrantes sin permiso de residencia. El presidente afirma que no dejará a nadie sin derecho a la educación y a la sanidad. Lo que no dice es que el agujero por el que las arcas del Estado se vacían tiene muchos puntos de conexión con dicho problema.

Somos un país con libertad religiosa y me parece conveniente que exista el diálogo interreligioso, siempre que haya una relación biunívoca. Lo lamentable es ver a muchos religiosos dar jabón a los musulmanes con premios de diálogo y amistad de culturas, mientras se silencia que se está asesinando a la población cristiana de sus países de origen. Que la web islam diga algo que demuestre la existencia de buena voluntad. Cierto que hay muchos musulmanes ajenos al fundamentalismo, gracias a Dios. Pero no es menos cierto que cuando existe un vínculo religioso mezclado convenientemente con su dosis de raíz cultural, ese pueblo se vuelve una piña.

Así que conviene decir alto y claro que esos ateos y laicistas que les hacen el juego, junto a miles de creyentes afectados por el buenismo, no ven las orejas al lobo. Tendremos que sacar a relucir que Francia ya se está blindando contra el burka, que Suiza también se blinda contra los minaretes. Es una cuestión de supervivencia, no se ha dado una inculturación de los inmigrantes, sino que son ellos quienes cada día ganan más adeptos a su causa. Las escuelas están sufriendo en sus carnes esa desvergüenza de exigir derechos. Ellos siguen a lo suyo, primero eran casi invisibles, ahora se pasean orgullosos, abren sus comercios los domingos y cierran los viernes. ¡Olé sus bemoles!.

Hablar de derechos es fundamental, siempre y cuando respetemos unos cuantos principios para todos. Si la futura Alianza de Civilizaciones consiste en abrir las puertas a la poligamia, la ablación del clítoris, el velo en las escuelas, la dieta islámica, o exigir piscinas para musulmanes, flaco favor le hacemos a la sociedad occidental.

Y todo ello sucede mientras se retiran las cruces de nuestros espacios públicos con el aplauso cómplice de la indiferencia general, algo muy grave está sucediendo en la sociedad. Y no digo que la culpa sea de los musulmanes, sino más bien del cretinismo local

Acerca de Carmen Bellver

Colabora en los medios de comunicación aportando su visión desde el humanismo cristiano
Esta entrada fue publicada en Sociedad. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s