Los lobos buscan la cabeza del Papa

No es buen momento para criticar la gestión de Benedicto XVI, le llueven acusaciones por doquier. Pero lo cierto es que ha sido firme y al mismo tiempo flexible; tiene voluntad para llevar a cabo su proyecto de regeneración de la Iglesia, lo hace dialogando con el mundo musulmán, judío, ateo; a todos ha irritado, pero es evidente que su palabra está siendo manipulada. La verdad se escribe en una sola dirección, y hoy por hoy Benedicto XVI está siendo acosado de modo inmisericorde. Para mí es el Siervo que sufre en silencio y ruega al Padre para que pase de él ese cáliz, pero dispuesto a beber de su copa sin temor.

Es obvio que se han cometido errores en la Iglesia con respecto a delitos que se trataban de limpiar en casa. La vida moderna no va a consentir que eso vuelva a suceder, hoy todo está al descubierto, incluso nuestras más oscuras habitaciones son radiografiadas desde los satélites. Es difícil que en un mundo interconectado se puedan relativizar los problemas, los medios crean un estado de opinión que sirve para mover fichas. Y en eso algunos se están pasando, porque llegan incluso a pedir la cabeza del Papa.

Se olvidan que, en conjunto, en el mundo existen mucha más gente que desconoce esa guerra mediática y para quien el Papa es el Vicario de Cristo. Esos son los batallones que cuenta la Iglesia, los fieles de a pie dispuestos a morir en un rincón del mundo por la fe que profesan. El resto, los cultos e informados feligreses de occidente, consumidores de noticias manipuladas con información sesgada, estamos condenados a soportar con estoicismo esta guerra abierta contra la Iglesia. Tal vez la crisis actual pueda dar lugar a un nuevo Concilio, no lo sé, algunos se alegrarían. Pero la fe no se mantiene por amoldarse a la sociedad, más bien tiene que ser fermento en un mundo paganizado.

La evangelización de la sociedad no se producirá por inundar de noticias las redes, sino por el testimonio valiente y anónimo de los fieles, a pie de calle, en cada pueblo o ciudad. Eso lo sabe Benedicto XVI y por ello pide penitencia, palabra que dejaron obsoleta muchos creyentes, representantes del mundo feliz, cuando lo cierto es que seguimos en “un valle de lágrimas”, quien dé la espalda a esa realidad, está traicionando el mensaje de Amor. Un Amor que se hace con renuncias y que duele, porque no es fácil perdonar al enemigo, ni responder sin agresividad; no es fácil vivir entre lobos dispuestos a despellejar a quienes se muestren débiles o timoratos. Y ese es nuestro mundo, un lugar precioso que puede ser el paraíso y nos empeñamos en convertir en un infierno. Claro, que no para todos, hay muchos que están subidos a la vida cómoda y fácil del poder y la gloria. Cada uno que revise su interior.

No me gustaría que el Papa renunciase, ni por asomo puedo prever semejante barbaridad. Sería como volver a crucificar a Cristo. Pero también sé que la penitencia no solucionará por sí misma los casos de pederastia que puedan existir en la actualidad, aunque sí prepara para mantener alerta y vigilante las debilidades humanas, incluso las más obscenas. En una sociedad hedonista, vivir con gozo la castidad y la continencia se puede convertir para algunos en una fuente de sufrimiento. Hoy sabemos que hay caminos para afrontar una sexualidad sana. Tampoco olvidamos que algunos han ido tan lejos en este terreno que se pasaron de condescendientes.

La Iglesia necesita penitencia no sólo por algunos casos morbosos, sino por los muchos pecados que todos los fieles cometemos todos los días. La avaricia de algunos, la envidia de otros, el egoísmo general, la idolatría está escondida en nuestro corazón y puede despertar en cualquier momento. Hace falta por tanto, mucha oración, muchas ganas de mejorar aquello que podamos y también de aceptar que somos seres limitados. Pero lo que no hay duda es que el Papa es el representante de Cristo en la tierra, que esté dispuesto a rodearse de un buen equipo, no garantiza nada. Salvo que se han puesto todos los medios para hacer las cosas de la mejor manera posible. En esta historia la última palabra la tiene Jesucristo y la Providencia siempre marca su camino.

Vuelvo a renovar la confianza en Benedicto XVI quien en un lustro de gobierno ha revolucionado la sociedad, sin renunciar a la Verdad. Hoy cumple años y volverán a llover las críticas, pero desde aquí sólo podemos decir: Feliz cumpleaños Santidad

Anuncios

Acerca de Carmen Bellver

Colabora en los medios de comunicación aportando su visión desde el humanismo cristiano
Esta entrada fue publicada en Religión. Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a Los lobos buscan la cabeza del Papa

  1. …traigosangredelatardeheridaenlamanoyunavelademicorazón parainvitarteydarteestealmaque vieneparacompartircontigotubelloblogconunramilletedeoroyclavelesdentro…desde mis HORAS ROTASY AULA DE PAZ TE SIGO TU BLOG CON saludos de la luna alreflejarse en el mar de lapoesía…AFECTUOSAMENTECARMEN ESPERO SEAN DE VUESTRO AGRADO EL POST POETIZADO DE EL NAZARENO- LOVE STORY,- Y- CABALLO, .Joséramón…

    Me gusta

  2. Jose Ramón:No conozco la poesía, pero te agradezco el detalle. Ya que amas la paz me despiDo con aires franciscanos: PAZ Y BIEN

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s