Algo huele a podrido en una mina de Chile

Los mineros del desierto de Atacama en Chile, deberán permanecer bajo tierra varios meses. Después de su milagrosa supervivencia, tras un derrumbe, asistimos ahora a su preparación para resistir el tiempo que dure su rescate. Y eso va para largo, según comentan los expertos. Por ello, además de la asistencia espiritual, también se les suministrarán películas y recursos bajo la atenta supervisión de los psicólogos. El tiempo de duración bajo tierra se equipara a los largos viajes espaciales, de manera que se ha recurrido a la NASA, buscando la mejor opción para esos treinta y tres seres vivos que permanecen a 700 metros de profundidad.

Tenemos ahora la posibilidad de visionar su refugio mediante cámaras de vídeo, sabemos que desde el primer momento la disciplina superó el desánimo, se racionaron alimentos y se buscó la manera de mantenerse en activo, hasta que pudieron ser localizados, una espera que se prolongó durante dieciocho días. Ahora los familiares pueden comunicarse con ellos, pero un rescate tan dilatado en el tiempo supone mantener psicológicamente tanto a mineros como a familiares, en una angustiosa espera. Lo grotesco es que todo este montaje podría haberse evitado si la empresa minera hubiera cumplido con las medidas de seguridad. Estamos por tanto frente a un acto delictivo, obligar a trabajar sin las correspondientes medidas debería ser delito, de hecho en muchos países así se considera. Pero aquí, no sólo parece que la empresa saldrá ilesa sino que además dejará de pagar a los familiares de los mineros, por su inactividad.

Si no fuera real, parecería un sueño kafkiano. De poco vale que salga un mecenas diciendo que les va a reglar millones a cada uno de los mineros. La triste realidad es que en la boca del pozo hay un contingente de familiares cuyo único recurso para sobrevivir está sepultado bajo setecientos metros. Si esas personas no cobran su salario, es difícil que se encuentren en la calidad óptima para soportar su encierro. El mundo asiste con expectación a este salvamento de película, cuyas secuelas apenas han comenzado a salir a la luz.

Dicen que son hombres de fe, que han permanecido unidos en la oración, podemos dar gracias a Dios por su fortaleza y serenidad, pero también debemos pedir cuentas a quienes eludieron construir el túnel de salvamento que les hubiera devuelto a la superficie de manera inmediata. Ahora el compás de espera constituirá toda una prueba de fuego. Pero no se olviden que allí abajo lo que hay son seres humanos sometidos a condiciones inhumanas por la negligencia de otros.

Recemos por ellos y sus familiares, que también necesitan asistencia espiritual, psicológica y material, puesto que han decidido negar el salario a estos esforzados trabajadores. Algo huele a podrido en el desierto de Atacama, y no está precisamente bajo el suelo, sino en la superficie de algún rascacielos donde el Consejo de Administración de la empresa no se hace responsable de treinta y tres familias abandonadas por una tragedia que podría no haber sucedido si hubieran cumplido con las medidas de seguridad.

No sé ustedes, pero dan ganas de escribir a la Presidencia de Chile para que tome las riendas de este desaguisado. Además de responsabilidad penal existe la responsabilidad civil, y en esos casos los Gobiernos no pueden ser meros espectadores. De poco sirve que el juzgado de Copiapó dicte retención de bienes de la compañía minera, los litigios no asustan a los poderosos pero sí arruinan al débil, especialmente cuando no tienen recursos para subsistir.

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Acerca de Carmen Bellver

Colabora en los medios de comunicación aportando su visión desde el humanismo cristiano
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3 respuestas a Algo huele a podrido en una mina de Chile

  1. Es que los dueños de la mina se rigen por las normativas legales,normalmente es así, de lo contrario las autoridades competentes nohubieran dejado abrir la mina. A bien seguro la "normativa legal" noobligaba a tener una escalera de salvamento. Un caso parecido lotenemos en el hundimiento del Titánic que la "normativa legal" deaquella época no obligaba a llevar barcazas salvavidas para todos lospasajeros. Las normativas legales varían de unos países a otros ynormalmente son muy exigentes en los paises ricos y muy dejadas de ladoen paises pobres.

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  2. Carmen dijo:

    Silveri:Según tengo entendido estaba pendiente de realizar el mencionado túnel de escape. De manera que el caso es un incumplimiento de las medidas de seguridad.

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  3. walkingwoman dijo:

    ¿NO PODEMOS ORGANIZARNOS A TRAVÉS DE AVAST.ORG, GREENPEACE, U OTRO ORGANISMO PARA PRESIONAR? EL TIEMPO JUEGA EN CONTRA. ¡ES INDIGNO E INJUSTO LO QUE ESTÁ PASANDO! GRACIAS POR TU COMENTARIO TAN CONCIENTIZADOR.UN ABRAZO

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