En defensa de una sana laicidad

Estamos viviendo un periodo convulso de la historia de la humanidad. Por vez primera podemos acceder como en una aldea global a cualquier parte del mundo. Eso de un lado permite internacionalizar la propia cultura y someterla a un mestizaje como no ha existido jamás. Y está bien que unamos esfuerzos por encontrar rutas que fomenten la convivencia en una sociedad plural y multiétnica. Pero habíamos perdido el referente de la propia identidad. Los valores cristianos que estuvieron en vigor durante miles de años, decayeron frente a una secularización galopante y la indiferencia general. Es notorio que decaen de manera patética dentro de las fuerzas políticas que se llaman izquierdistas. Y así podemos observar que se llegan a adoptar alianzas que van en contra de los mismos principios de la izquierda. Si éstos defienden la igualdad de la mujer con el hombre, bajan los brazos frente al islamismo y sus leyes. Es cierto que no podemos imponer una fe, ni unos usos sociales que les son ajenos a los inmigrantes musulmanes. Pero resulta patético que se lleguen a aprobar piscinas para hombres, separadas de las de mujeres, porque un partido musulmán pacta con otra formación política sus propias reglas.

En nuestro país conocemos demasiado bien cómo funcionan los partidos bisagra. Y el ejemplo de Francia es un referente próximo que no podemos descartar. Por ello me alegra que se haya aprobado la prohibición del velo integral en los espacios públicos del país galo. Y espero que en España tomen nota las fuerzas políticas, del talante con el que va a iniciar su andadura el partido islamista. Si conseguimos salvar las diferencias será posible enriquecernos mutuamente. Aunque no parece que sea esa la idea que subyace en la formación del mencionado partido, que está más próximo a buscar la reconquista de Al Andalus. Y por ello se presentará alternativamente en varias ciudades recorriendo la geografía de norte a sur. Un millón de musulmanes son muchos votos. El sentido común de nuestra sociedad occidental necesita blindar los derechos que le han costado siglos de alcanzar. Mucho me temo que la poligamia y otras variedades ajenas a la cultura del humanismo cristiano aparezcan como variaciones de otros modos de vida o cultura que también quieren defender sus tradiciones.

Eso lleva de manera automática al choque de civilizaciones. Y lo que nosotros tratamos de construir es precisamente una convivencia total y pacífica. El modo con el que consigamos establecer esa premisa es lo que ahora estamos tanteando de manera incipiente. En este experimento sociológico no podemos olvidar los ejemplos del pasado. Caen las civilizaciones y se sustituyen unas a otras. Nacen imperios y sucumben absorbidos por otros. El gigante asiático tiene todavía mucho camino por delante y va tomando la delantera, en parte porque hay un dios común a todo el planeta, el dios del mercado. Es el que establece lazos y hace crecer y desaparecer empresas, con todo lo que ello conlleva, de riqueza o paro. Pues bueno, finalmente los países islamistas han encontrado su camino y lo reivindican, ya no parece que deseen emular a la civilización occidental sino que intentan subvertir sus valores e imponer su religión de manera pacífica o a la fuerza. El tiempo dirá.

No sé si toda esta convulsión social, religiosa, cultural, económica y global, terminará por encontrar la manera de abrirse camino. Conociendo al ser humano soy optimista, al mismo tiempo que me reconcome cierto temor. Estamos de lleno dentro de la revolución tecnológica y en esta misma aldea global hay gente vive como si estuviera en la Edad Media de nuestra era. Me pregunto si esas paradojas desaparecerán o persistirán en el tiempo. Al parecer la única garantía para mantener en pie nuestra cultura pasa ahora por una escrupulosa laicidad y eso es lo que el mismo Papa está dispuesto a defender en su viaje al Reino Unido. No me negarán que el tema da mucho de sí.

Acerca de Carmen Bellver

Colabora en los medios de comunicación aportando su visión desde el humanismo cristiano
Esta entrada fue publicada en Actualidad. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s