El abad de Monserrat ha metido la gamba

El abad de Montserrat dio una conferencia sobre la crisis económica y de valores que afecta a nuestra sociedad. El resumen ofrecido en el blog de Jordi López Camps es una buena muestra de cómo fue la intervención del religioso en ese diálogo que la fe y la cultura realizan en cualquier lugar y época. No asistí a dicha conferencia, no simpatizo con el abad ni dejo de simpatizar, ha realizado intervenciones que no son de mi agrado, pero su conferencia la suscribiría hasta el final. Luego vino el turno de preguntas y la mordacidad de los periodistas que buscaban el titular fácil. Y allí el abad picó como un bendito, o lo que es peor, no picó sino que se explayó en una cuestión de candente actualidad como es el aborto. Al parecer se mostró contrario al mismo, sin embargo afirmó entender que se legisle. Pues bien, le han llovido las críticas y las tiene merecidas. Sabe bien cuál es la doctrina de la Iglesia y no ha sido capaz con toda su erudición de soltar un discurso coherente contra la actual Ley del aborto.

Querer hablar a gusto de todos, lleva a veces a ser manipulado más allá de lo conveniente. O tal vez el abad no ha sido manipulado, sino que le interesaba dejar clara una postura disidente que abomina del aborto al mismo tiempo que defiende su legalidad. Hubiera sido muy fácil no caer en esa dinámica, bastaba con explicar que la sociedad actual es pro abortista y que la Iglesia defiende al ser más débil. Incidir en la contradicción de la citada Ley, que permite abortar a una menor que no tiene edad ni para votar, ni para sacarse el carnet de conducir.. Hay tantos argumentos para ir contra esa Ley y para hacer una buena entrada a favor de la cultura de la vida, que el abad dejó pasar una preciosa oportunidad para estar no con la jerarquía, sino con la vida. Pero hablar mal del gobierno que mece la cuna le pareció poco inteligente, lo suyo es más la réplica rompedora, la que va de defensores de la legalidad.

Lo cierto es que desde la despenalización del aborto en nuestro país ha habido defensores y opositores. Para la Iglesia en cualquier situación el aborto está mal. Para la sociedad hay momentos límites en los que se debe considerar la despenalización. Pero la Ley Aído va más allá, abre la puerta al supuesto “derecho al aborto” y eso es una aberración que no cabe en una cabeza mínimamente amueblada. Y el abad tiene un puesto de referencia en la sociedad catalana, su voz no es la de cualquier persona, sino más bien la de un intelectual al que escucha toda Cataluña, así que podemos afirmar que metió la gamba o la quiso meter. Porque no le atribuyo ni la más mínima ingenuidad. Creo que sabía bien de lo que hablaba y de la repercusión que iban a tener sus palabras.

Lástima que entremos en la dinámica de querer ser más papistas que el Papa. No voy a pedir su dimisión, pero si me atrevería a solicitarle una posición más clara frente al mal de nuestro siglo, que parece querer convertir en bondad lo que es una aberración. En principio vale la pena destacar que en estos treinta y cinco años desde la despenalización en tres supuestos, no ha habido una mínima cultura informativa para defender la vida. Se ha hecho apología del aborto, de manera que es difícil mantener en estos momentos una actitud contemporizadora. Es más necesario que nunca exigir al gobierno una educación para la vida, no la infame y denigrante cultura del póntelo y pónselo, o de la pastilla postcoital. Creo que el abad ha cometido un grave error, tal vez porque vive aislado del mundo y no ha asistido a las puertas de urgencia de un hospital los fines de semana, llenándose de jovencitas que piden su pastilla del día después para librarse de un embarazo. Esa educación permisiva es inmoral y el abad tenía una oportunidad de oro para posicionarse contra la cultura de la muerte. Ocasiones para ello no le han faltado.

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Acerca de Carmen Bellver

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2 respuestas a El abad de Monserrat ha metido la gamba

  1. Pues claro que ha cometido un grave error, lo ha cometido como muy bien dices para quedar bien delante de la mayoría. El problema del Aborto ya estaba solucionado sin que existiesen regulaciones legislativas en el pasado siglo. En el pasado siglo los nacimientos eran bienvenidos porque luego morían muchos recién nacidos como también morían mujeres en el parto. Entonces no era problema el aborto porque se daban en cuentagotas los casos, y caso denunciado caso justiciado con los atenuantes para la madre según circunstancias. Los atenuantes segun circunstancias del delito existen en toda la historia de la Justicia y esta es la única "regulación" que debería prevalecer.

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  2. El problema no es que esté en contra del aborto, es que no ha dicho nada contra la actual Ley del aborto, más bien la ha justificado diciendo que entiende que se regule. Vamos que se ha lucido.

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