La Iglesia que veremos en Barcelona y Santiago

La visita del Papa a Barcelona y Santiago trae de cabeza al colectivo más beligerante de esa Iglesia paralela que lleva en su solapa la marca de la disidencia. Me gusta recordar que a la Iglesia se la debe amar pesa a sus muchos defectos. Si nos ponemos del lado de quienes la odian, flaco favor le hacemos. Algunos se apresuran diciendo que hay dos Iglesia para separarse de toda una tradición que les puede molestar. El peso de lo Institucional ahoga muchas veces la fraternidad que debe ser la base que sustenta las relaciones entre hermanos. Y eso duele en muchos colectivos cristianos, a los que el aparato jerárquico les produce urticaria.

Creo que desde los tiempos del cardenal Richelieu, incluso antes; los cargos, prebendas y honores han suscitado reservas entre el pueblo. Vamos a asistir a la escenificación de esa Iglesia Institucional que sacará sus mejores galas para recibir al Papa. Y nos van a chirriar en el oído las deudas contraídas a cuenta del citado evento. Deudas que por otra parte, son lógicas para cualquier convocatoria de esas características. Estos macro eventos son un pulso a los medios, que día sí y otro también, hablan de los pecados de la Iglesia y de la escasa presencia de la fe en la sociedad. Fortalecen al catolicismo, porque muestran el fervor de las masas y la visibilidad de aquello a lo que se aspira anular. De otro lado, si he de ser franca, no creo que llame a la conversión de ningún pecador. Y ese es el problema. Tal vez las sandalias del pescador debieran viajar de una manera más sencilla. Aunque ya es una revolución que se pueda ver a quien en el pasado quedaba oculto entre los muros del Vaticano, conocido solo por la curia y los residentes del pequeño estado.

Sin embargo, poder tener al Papa en nuestro país, escuchar como proclama basílica el monumento de la Sagrada Familia, en unos tiempos donde precisamente la institución familiar ha perdido arraigo, diluyéndose a favor de las parejas de hecho; es suficientemente significativo y servirá a los ojos de todo el mundo para reivindicar lo que ahora tanto molesta, la consideración del matrimonio canónico como unión de hombre y mujer. Ya sabemos que quienes reivindicar otras cosas montarán su fiesta alternativa, para demostrar lo malo malísimos que son en la Iglesia. Recibir a Benedicto XVI como un peregrino que va a ganar el jubileo de este año santo; nos pone a todos en la tesitura de buscar la misericordia de Dios. Todo ello, tendrá varias lecturas. La mediática y la humana.

En un país que ha querido hacer de la ingeniería social un programa de partido, se volverá a insistir en los principios irrenunciables de la fe. Quien desee adecuar el Evangelio a los tiempos modernos, lo tiene bastante crudo. No creo que Benedicto cambie de rumbo, es un anciano conservador. Por otro lado, si es posible que los numeroso escándalos surgidos en estos últimos años, lleven a una regeneración dentro de la Iglesia. También deberá adecuarse la misoginia clerical al papel de la mujer. Porque si se pierda la baza de la mujer, la Iglesia amenaza ruinas. Los modos y cauces para incorporar en la curia a las féminas tendrán que revisarse. También la libertad de gobierno en las órdenes religiosas. Aunque algunas de ellas ya son avanzadilla en este tema.

Sea lo que sea, volveremos a leer historias para no dormir antes y después de la visita. El mundo lleva muy mal que exista un referente moral donde occidente se mira. Y precisamente el abandono de esa mirada está provocando un destrozo general en la sociedad actual. Se admita o no se admita, la voz del Papa sigue siendo escuchada en todas las estructuras sociales del mundo. Y cada vez que mueve ficha, lo hace de manera muy meditada. Después de esta visita quedará pendiente la Jornada Mundial de la Juventud, un terreno que la Iglesia mima, sabiendo que de ello depende su futuro. Y finalmente, las cosas volverán a la normalidad, al día a día, cuyo combate es completamente diferente de lo que se escenifica

Anuncios

Acerca de Carmen Bellver

Colabora en los medios de comunicación aportando su visión desde el humanismo cristiano
Esta entrada fue publicada en Sociedad. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s