El creador de "Instinto básico" también se confiesa

El guionista Joe Eszterhas, creador de obras llenas de sexo y violencia que han pasado a la historia de la cinematografía con títulos tan significativos como “Instinto básico” también tuvo su camino de Damasco. Una vida sin valores, le llevaría sin embargo a encontrarse con Dios. Y se siente agradecido por ello. He conseguido un breve testimonio en video que nos descubre la importancia que dan los conversos a contar su experiencia a todo el mundo. No se lo pierdan, lo encontrarán al final del texto.

Lo que más impacta en estos relatos es precisamente que llegan a la gracia de la fe de manera insospechada. Nada hace presagiar su encuentro con Dios. Y ellos mismos reconocen no merecer esa gracia, por lo que sienten siempre que se encuentran en deuda con la vida. Son conscientes de cómo era su ayer y su después. Y encuentran motivos para abrir los ojos a los demás, quieren que otros vean la luz al final del túnel.

Joe Eszterthas ha cambiado radicalmente sus prioridades. Vive lejos de Hollywood y se encuentra ahora incapaz de hacer guiones como los que le dieron fama en el pasado. Prepara una película sobre la Virgen de Guadalupe y no quiere saber nada de los temas por los que se le reconoce en el mundo del cine. Ha dado por tanto un giro importante a su vida. Parte de su experiencia la ha reflejado en un libro, pero también está dispuesto a contarla allí donde se le requiera.

Afortunadamente su historia que podría haber finalizado de manera trágica ha encontrado la manera de reconducirse hacia el bien y lo positivo, hacia el amor y la fe. Ha conocido personas que le han ayudado a profundizar en este camino. Y está dispuesto a seguir consagrando su vida a la causa que le ha ganado.

Es difícil para los creyentes de toda la vida, que hemos recibido la fe casi como herencia, entender la fuerza que tiene Dios en estas personas convertidas del pecado a la gracia. Nosotros probablemente no hemos vivido experiencias del mal en profundidad, no hemos caído en las garras de ninguna adición, somos buenos padres, hijos, hermanos, amigos. Gente corriente. Y mira por donde, la fe en esos casos puede desvanecerse en una rutina piadosa. De manera que se hace necesario estar en contacto con libros y personas que alimenten nuestro crecimiento espiritual. Conseguir tiempos de retiro para profundizar en la fe, para descubrir como Joe Eszterthas que lo más importante lo llevamos en vasijas de barro.

Por eso es imprescindible dar a conocer el proceso de transformación que se produce en quien se encuentra con Dios, quien es capaz de reconocer su vida como una cadena de acontecimientos embrutecedores, se podría pensar que como Judas Iscariote, sería incapaz de perdonarse todo el mal que han hecho. Pero mira por donde, no es así, sino que más bien reciben tal chorro de gracia que les trasforma su interior, y es tal su fuerza que nunca vuelven a dudar del camino que han iniciado. Han vivido la gracia del perdón como un trampolín para saltar de una vida a otra completamente nueva.

Es curioso que el sacramento de la reconciliación tenga tan mala prensa. Cuando vemos personas trasformadas por una confesión completa de su vida, que sienten un antes y un después, que creen firmemente en que han sido lavados sus errores y pecados, entendemos toda la grandeza de ese don ofrecido por Jesús a sus discípulos. “A quienes perdonéis los pecados, les serán perdonados” (Juan 20,23). Que nadie lo dude, una buena confesión es la manera de encontrarnos en los brazos de Dios. Lo que sucede es que no sabemos saborear el material del que disponemos. No estamos dispuestos a un encuentro porque aparentemente no nos sentimos alejados del bien y del amor. Tendríamos que encontrarnos un día en la cuneta para volver nuestros rostros implorantes al creador de la vida. Para valorar el don de la fe.

Anuncios

Acerca de Carmen Bellver

Colabora en los medios de comunicación aportando su visión desde el humanismo cristiano
Esta entrada fue publicada en Religión. Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a El creador de "Instinto básico" también se confiesa

  1. Este se ha convertido, la cosa queda clara. Los que vamos a misa cada domingo y oramos regularmente en nuestra propia casa ya estamos convertidos a Cristo, entonces para nosotros la Confesión no es que sea tan necesaria.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s