Uniendo palabras junto a Benedicto XVI

Este título tiene la particularidad de resumir lo que hacemos los bloguers. Unimos palabras y con ellas podemos establecer una comunicación fluida de ideas y pensamientos, es el poder de los humanos frente a las otras especies animales. A través de las palabras sabemos identificar sentimientos y emociones. Pero también somos capaces mediante esas mismas palabras de estropearlo todo. Llevamos la paz o la guerra; la unión o la fractura abierta; establecemos puentes cordiales o abrimos simas infranqueables. Así es como se están manifestando los numerosos artículos que están saliendo a la palestra con motivo de la próxima Jornada Mundial de la Juventud. Duele que dentro de la misma Iglesia se pueda ser mucho más agresivo que un alejado de ella. Gente que en principio cree en un mismo Dios que ha sido educada en la religión católica, se convierte en furibunda enemiga de todo lo que suene a Iglesia. Especialmente la relativa al clero. Ellos conocen bien el sistema porque han formado parte del mismo, pero no tienen piedad con él. Siguen profundamente heridos y han decidido morir matando.

Es obvio que ante un clericalismo pacato, que asume con ojos cerrados cualquier propuesta de la jerarquía, debemos mantener un espíritu crítico. No somos mea pilas como gratuitamente se nos califica. Somos gente con esperanza, que piensa que por encima de la mediocridad humana sigue respirando el Espíritu que guía a la Iglesia. Por ello ante convocatorias que un objetivo pastoral muy marcado, nos sentimos impelidos a apoyar la propuesta, a felicitarnos porque se pueda juntar un buen número de creyentes para celebrar su fe de manera común. Y si esos creyentes constituyen el futuro de la Iglesia, con mayor motivo de alegría deseamos que todo sea para bien. Por supuesto que algunas cosas no nos gustarán, que podrían mejorar, pero incluso así, preferímos hacer propuestas para sumar y no restar, como tantos otros.

El espíritu crítico no debe nunca denostar sin un programa sensato que de relevo a lo que se hace. De lo contrario estamos ante lo que se llama crítica fratricida, beligerante; mera basura periodística. El espíritu crítico propone alternativas, genera diálogo fluido, no cínico ni demagógico. Y así podemos encontrar algunos artículos rescatables, pero también debemos reconocer que la mayoría ha optado por el camino fácil y trillado del populismo barato. Y ya sabemos cómo gusta a determinada corriente social atacar todo lo que huela a clero y sacristía. Ellos dicen ser los seguidores del Evangelio, los puros; nada más alejado de la realidad, el modelo de Jesús nunca consistió en demoler sino en proponer. Y nunca solucionó los problemas de este mundo, sino los que día a día iba encontrándose en el camino. Parece que tenía muy claro que los hijos de las tinieblas son más astutos que los hijos de la luz, así lo dejo dicho. Pero también nos prometió que al final la Verdad se impondría por goleada.

Por eso desde este humilde rincón estamos haciendo artículos que acompañen el trayecto que realizarán esos jóvenes convocados en Madrid para la semana próxima. Intentaremos reflexionar sobre lo que vaya diciendo el Papa. Y es seguro que no será un bajar el listón para ajustarnos a lo que algunos les gustarían, sino reivindicar precisamente el orgullo católico, ese que no se somete al mundo. Que sabe poner límites y decir por ahí no sigo. No somos mejores que los demás, tan sólo deseamos vivir de acuerdo al Evangelio, con un humanismo cristiano que colabora con la sociedad, por eso el creyente es un miembro positivo de la misma. Por supuesto sabemos que los seres humanos tenemos la costumbre de estropearlo todo, de cometer muchos errores llevados por nuestro lado más oscuro. Pero la fe nos pone junto a quienes desean construir un mundo más fraterno y lo hacen desde el diálogo y la concordia. Para problemas nos basta con el día a día, al estilo de Jesús. Sin más afán que llegar hasta donde podamos, sin mesianismos utópicos, de esos que sólo nos arrastran a un callejón sin salida, a una amargura alejada de la paz que nos otorga la fe.

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Acerca de Carmen Bellver

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2 respuestas a Uniendo palabras junto a Benedicto XVI

  1. – Las 10 tentaciones del comunicador cristiano:http://elrincondeyanka.blogspot.com/2010/07/las-10-tentaciones-del-periodista.html – Y hay que hablar del nuevo paradigma eclesial

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