Gadafi y otros depredadores sexuales

No tengo ninguna simpatía por Muamar el Gadafi. Cualquier presidente que se mantenga en el poder sin elecciones libres y democráticas, me parece un tirano aunque se disfrace de padre de la patria Libia y musulmán revolucionario y devoto. No he seguido la trayectoria del tirano libio, pero lo que asoma por la prensa huele que hiede. No bastan las prisiones y torturas a los opositores, los asesinatos masivos en cárceles de todo el país. Termina de saberse que además es un violador de algunas féminas de su guardia personal. Una rareza de amazonas que exhibía por todo el mundo junto a su camella personal para suministrarle leche por la mañana allí donde viajase. Yo creo que ese tipo de cosas singularizan a los tiranos, como otras rarezas que también vemos en países democráticos y que se consienten. Y es que los locos de atar pueden alcanzar las cimas del poder con el beneplácito de sus súbditos. El caso Gadafi es de manual de psiquiatría. Pero ahí estaba toda la comunidad política dorándole la píldora mientras les fue útil.
Y como el individuo puede estar loco pero es astuto y muy listo. Ha previsto su salida de rositas después de dejar en ruinas a su país. Ahora sólo falta saber que mantiene unas cuentas opacas en cualquier banco Suizo a la espera de poder gozar de un retiro de lujo. Me indigna la posición de la diplomacia mundial. Tan hipócrita y aduladora. No quiero entrar en comparaciones con otros líderes mediterráneos que hacen de sus conquistas de jovencitas noticia del desayuno en la prensa. Lo que sí que me abochorna es seguir constatando que la mujer recibe trato vejatorio cuando se abusa del poder. Que en este mismo momento Wikileaks vuelva a confirmar que los abusos a religiosas por parte de sacerdotes en África, era de sobra conocido por el Vaticano, no me escandaliza. Lo que no soporto es que se pueda ser tan mal nacido como para abusar o seducir a jóvenes religiosas y obligarlas a abortar. Esas cosas muestran que la porquería abunda en las altas esferas del poder y en los bajos fondos de la Iglesia. Y que quieren que les diga, sospecho de la fauna varonil que somete la conciencia de la mujer a su conveniencia. Y me entra una fiebre de amazona dispuesta a hacer rodar cabezas de toda esa vileza abusiva de poder y ansiosa de someter a la mujer a la peor de las abyecciones.
Lo digo con sinceridad. Los trapos sucios del sexo están en todas las esferas del poder. Y tienen casi siempre entre sus prosélitos a enfermos que abusan de los demás. Por eso resulta más doloroso cuando proviene de alguien que debería ser ejemplo de honestidad y corrección, sea un sacerdote o un primer ministro de cualquier país. Mucho tiene que aprender la sociedad para defenderse de los tiranos de todo cuño. Pero no me negarán que hay motivos para volverse combativas en pro de un feminismo que sea corporativo en defensa de la mujer. Y mientras la guardia pretoriana del Vaticano esté exclusivamente en manos de hombres. Me temo que será más fácil esconder abusos de cierta índole. Como se ha venido demostrando hasta la fecha. Eso no quiere decir que todo el monte sea orégano. Estoy convencida que el celibato no tiene porque trastornar la personalidad de nadie. Como de hecho se muestra en depredadores tipo Gadafi. La calaña de ese tipo de individuos no reside en hacer unos votos determinados, sino en la perversidad de su corazón o en la enfermedad de su cerebro.
Lo que sí se hace necesario es que la sociedad pueda defenderse de estos animales. Si a Gadafi le espera un juicio por crímenes a la humanidad, no duden que estoy completamente a favor de que a los clérigos abusadores de África les persigan en cualquier monasterio donde hayan intentado recluirlos. Que sean juzgados y apartados del sacerdocio. Por otra parte espero que las novicias y religiosas tengan suficiente capacidad de discernimientos como para saber denunciar a quienes deseen abusar de su situación de poder. No debe haber nada más alucinante que ser víctimas de la maldad de quienes se revisten de santidad.
Anuncios

Acerca de Carmen Bellver

Colabora en los medios de comunicación aportando su visión desde el humanismo cristiano
Esta entrada fue publicada en Actualidad. Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a Gadafi y otros depredadores sexuales

  1. Anonymous dijo:

    Es un tema terrible y una de las cosas peores es el "coorporativismo" que existe entre los hombres en temas como éste de la mujer y el sexo, como se tapan y protegen unos a otros, es nauseabundo. De verdad, no soy feminista, ya que considero que la defensa de la mujer como ser humano, como persona no es una cuestión de feminismo, sino de sentido común y racionalidad, de obviedad, pero a veces, a consecuencia de estos dolorosos temas, pienso que el eslabón perdido en realidad no está tan perdido…son ellos (mitad humanos, mitad bestias. Bueno, la mitología de alguna forma, con los seres híbridos, lo viene a simbolizar).Un cordial saludo.Ana_MS.

    Me gusta

  2. Carmen dijo:

    Así es Ana, muy lamentable el tema pero tan actual como la historia de la humanidad

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s