Dos obispos fracasados y quienes los justifican

Tendremos que reconocer que la desfachatez llega hasta la estulticia. Dos obispos con direcciones similares, amor a los pobres y buena prensa. Y uno decide abandonar para adentrarse en política. En el abrevadero del poder a Fernando Lugo se le descubren amantes e hijos ilegítimos que tiene la decencia de reconocer. Son los gajes del sucio traje a medida del poder, o estás limpio o te salen los enanos por debajo de las sábanas. Y otro obispo, también social, se monta una escapada a todo lujo, un affaire que una vez descubierto trata de negar, hasta que por fin, reconoce su hipocresía. Porque se trata de eso, de vivir en falsedad, de dar gato por liebre. Y Fernando Bargalló está en la línea de Lugo. Ambos han cometido pecados que no se corresponden con la fidelidad que prometieron a su ministerio.

Pero lo tremendo es que hay quien escribe para justificar el pecado y la mentira. Y lo hacen sin que se les caiga la cara de vergüenza. Porque de lo que se trata es de demonizar el celibato, de hundir el estilete contra un voto que se hace sin coacción, como promesa de fidelidad. Un voto, que algunos consideran inhumano, fuera de lugar. Y aunque parezca extraño, a Fernando Lugo le consideran poco menos que un héroe que ha caído en mano de un golpe de extrema derecha. Nadie dice que sea un inepto, un incapaz, un sin vergüenza que ha ido perdiendo los apoyos a medida que seguía metiendo la pata.

Y qué me dicen del obispo de los pobres el tal Bargalló que se hospedaba en hoteles de lujo para vivir su aventura. No voy a cebarme en las debilidades humanas, porque nadie está libre de caer en pecado. Pero tampoco me parece honesto ir a parar al otro extremo, llegando a justificar lo inmoral y darlas por buenas, diciendo que el celibato es una medida que hace cometer irregularidades como las que hemos descubierto de estos dos pájaros. Eso es una mentira cochina de quienes no son capaces de vivir en fidelidad a lo que prometieron. Y ante eso sólo cabe reconocer que no se está a la altura. Uno abandona y a otra cosa. Que nadie le va a coaccionar para que se quede dentro de un papel en el que va a penar toda la vida.

Que hay situaciones complicadas tipo Pájaro Espino. Pues bien, forman parte de la condición humana, pero no justifican la derogación del celibato obligatorio, que tiene por objeto amar a los demás, amar como Jesús, sin reservarse nada para sí mismo. Que eso es muy difícil, nadie lo pone en duda, pero también es cierto que se tiene que tener un mínimo de vida interior, de oración. No se trata de ser ejecutivos con papel directivo en la casa del Señor. Nos sobran fariseos. Y nos sobran animadores de la mundología. El sacerdocio es mucho más que un oficio, es una vocación de entrega, una donación de sí mismo.

Y ya está bien de utilizar a los pobres como coartada. Estos dos pájaros han abusado de los pobres, ambos han utilizado hospedajes de lujo. No son precisamente un San Vicente Paúl, capaz de quitarse su ración diaria de la boca para darla a quien no tiene. No ha vencido el amor en ninguno de ambos casos, como mucho, ha vencido la pasión más simple y básica del ser humano, la de los instintos.

El amor es algo más que engendrar hijos o tener relaciones puntuales en playas paradisíacas. Me siento avergonzada de quienes justifican la doble moral y la utilizan para atacar a la Iglesia. Seamos honestos. La vida del creyente es de exigencia, pero también de alegría. Convertir a estos dos pecadores en modelos de humanidad, me parece poco sensato y fuera de lugar. La verdad y el amor no están en la agenda de estos dos individuos, no al menos, al modo de Jesús. El resto pura palabrería de quienes siguen queriendo fingir lo que no son. Los hay quienes serían capaces de justificar el adulterio porque se trata del amor. Mandan narices.

Acerca de Carmen Bellver

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10 respuestas a Dos obispos fracasados y quienes los justifican

  1. Ni que más decir Carmen.
    Tienes toda la razón.
    Gracias!!

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  2. Bievenida, María del Rayo. Gracias por tu aprobación

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  3. Hypatia dijo:

    Me sorprende que censures algo que oyó una amplia audiencia en la TV. La verdad es que es algo de lo que no se suele hablar pero que todo el mundo conoce.

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  4. Garza dijo:

    Totalmente de acuerdo con usted,Carmen,felicidades por el post,de eso decimos hablar clara y sinceramente,en libertad.

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  5. José Luís dijo:

    Lo sucedido con estos dos obispos me produce una gran tristeza. Aunque las posibles circunstancias sean diferentes en un caso y otro, escandaliza, ¿verdad? Hoy parece que los hechos quieran intesinficar la conciencia pecadora de los cristianos. “¿Dos pájaros?” Supongo que más e una vez habrán predicado sobre la sinceridad, la caridad y otras virtudes, así como Jesucristo y la bondad de Dios y, sin embargo, ¡ay, sin embargo! Tal vez esto tengo algo que ver con aquello del hacer lo que dicen y no lo que hacen… ¿Cómo cubrir a distancia entre el decir y el hacer? Y, sin embargo, al final, todo es gracia.
    Un saludo

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  6. Maria del Rosario Trejo dijo:

    .como dijo Jesús hagan lo que dicen pero no los imiten

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  7. Jesus los nombro, sepulcros blanquedos, por fuera muy blancos por dentro todo podredumbre, ellos predican la moral pero no la imitan ni un apice, no hay nada que no se decubra ante los ojos de Dios, deberiamos tener mas valientes que se llamen “Carmen Bellver”

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