El documento de la Conferencia Episcopal, completamente previsible y necesario

Los obispos han publicado un documento sobre “la verdad del amor humano”, con unas orientaciones sobre el amor conyugal, la ideología de género y la legislación familiar. Les toca a los medios traducir el mensaje con lenguaje de la calle. Lo que es obvio es que no hay ninguna novedad en la materia que nos ocupa, en primer lugar porque los obispos son trasmisores del Magisterio de la Iglesia, por tanto no se puede esperar de ellos otra cosa que la orientación sobre la sólida base de la Doctrina de la Iglesia.

Para los aventureros de frontera este documento es un jarro de agua fría, porque más allá de las opiniones particulares, aun admitiendo que la mayor parte de la sociedad vive de espaldas a la doctrina de la Iglesia, eso no es motivo de base para cambiar el carácter fundamental de la Verdad predicada por el Magisterio que tiene la obligación de exhortar a la santidad, de todos los que son guiados por el Espíritu de Dios.

La Conferencia Episcopal, analiza la sociedad actual con sus luces y sus sombras. Cuando se revisen estos documentos se podrá afirmar sin lugar a dudas que, una vez más, la Iglesia no cede ante la dejadez moral que impera en nuestra sociedad. Una vez más, la Iglesia denuncia el pecado y la soberbia de quienes quieren convertirse en dueños absolutos de la vida y la muerte. Por ello afirman sin temor: “Las prácticas abortivas, las rupturas matrimoniales, la explotación de los débiles y de los empobrecidos –especialmente niños y mujeres–, la anticoncepción y las esterilizaciones, las relaciones sexuales prematrimoniales, la degradación de las relaciones interpersonales, la prostitución, la violencia en el ámbito de la convivencia doméstica, las adicciones a la pornografía, a las drogas, al alcohol, al juego y a internet, etc., han aumentado de tal manera que no parece exagerado afirmar que la nuestra es una sociedad enferma”.

Todo ello es constatable y las soluciones están en nuestras manos. Por eso la Conferencia Episcopal publica que el “amor de Dios, es el origen de todo amor humano” y enumera una serie de datos de interés que sería conveniente leer con atención, para entender por qué no se admite la ideología de género, que se ha convertido en la nueva dictadura de los medios de comunicación y que lleva a la sociedad a extremos tan aberrantes como otras ideologías del pasado, entre las que cabe destacar el nazismo o el comunismo. A mi juicio el peligro totalitario del pensamiento cultural del momento exige el mismo esfuerzo de resistencia que el originado en el pasado contra aquellos absolutismos. Y también nos llama a correr el riesgo de ser señalados con el dedo o incluso a arrostrar consecuencias peores.

No en vano subraya el documento: “Primero se postuló la práctica de la sexualidad sin la apertura al don de los hijos: la anticoncepción y el aborto. Después, la práctica de la sexualidad sin matrimonio: el llamado “amor libre”. Luego, la práctica de la sexualidad sin amor. Más tarde la “producción” de hijos sin relación sexual: la llamada reproducción asistida (fecundación in vitro, etc.). Por último, con el anticipo que significó la cultura unisex y la incorporación del pensamiento feminista radical, se separó la “sexualidad” de la persona: ya no habría varón y mujer; el sexo sería un dato anatómico sin relevancia antropológica. El cuerpo ya no hablaría de la persona, de la complementariedad sexual que expresa la vocación a la donación, de la vocación al amor. Cada cual podría elegir configurarse sexualmente como desee”.

Expresiones tan radicales chocan con el pensamiento débil completamente abducido por los medios de comunicación y los organismos interesados en influenciar directamente en esa célula básica de la sociedad que es la familia. Me parece evidente su postura cuando afirman: “Se hace necesario, además, recuperar por parte de todos –poderes públicos, docentes, educadores, medios de comunicación, etc.– un lenguaje que sepa distinguir realidades que, por ser diferentes, nunca pueden equipararse. Hay que emplear una terminología y unas formas de expresión que transmitan con claridad y sin ambigüedades lo que realmente son el matrimonio y la familia. De esa manera, con la proposición de la verdad, se contribuirá a descubrir con mayor facilidad la falsedad de los mensajes que se difunden a veces en torno a la sexualidad y el sentido personal de vivirla”.

No puedo negar que me siento completamente en sintonía con una fe que a medida que más se profundiza en ella, más margen da a la libertad del individuo. No exige, propone un estilo de vida que llama a santificarse en este mundo. No estamos para vivir según el imperio de la moda, sino sobre la gracia de la Verdad, que pone en primer lugar a Dios y al hombre como su criatura.

Es indudable que a este documento se le escapan los casos especiales y únicos que deben someterse a un discernimiento personal. Pero los puntos señalados son suficientemente importantes para reconocer la autoridad de los obispos en la orientación de los fieles que concluyen reconociendo lo elemental: “El anuncio del evangelio de la verdad del amor humano y de la vida ha de ser permanente y realizarse de los modos más variados. Con denuncias, si las situaciones lo reclaman, como las que ahora nos ocupan.Proponer, como se debe, el mensaje que se proclama, requiere ser consciente de las cuestiones y circunstancias en que se plantean. Pero el anuncio deberá consistir, sobre todo, en la proclamación positiva de la verdad y del bien que comportan para cada persona y para la sociedad. Se trata, en consecuencia, de anunciar la buena noticia del matrimonio y la familia como un bien para toda la humanidad. «Cristo necesita familias para recordar al mundo la dignidad del amor humano y la belleza de la vida familiar»”

Anuncios

Acerca de Carmen Bellver

Colabora en los medios de comunicación aportando su visión desde el humanismo cristiano
Esta entrada fue publicada en Relatos y etiquetada , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s