¿Por qué llaman crisis a lo que es avaricia?

El título de post es el resumen de la situación actual. Lo hemos podido percibir desde los años ochenta, especialmente a partir de la caída del Muro de Berlín. La economía se ha hecho la dueña de nuestras vidas. No se trataba de buscar el bien común, sino de la rentabilidad y el máximo beneficio. Desde siempre los usureros actuaron con las mismas reglas de juego. Y ante nuestras narices, cuando creíamos consolidado el Estado de Bienestar y nos sentíamos orgullosos de las conquistas sociales, las aves de rapiña esparcieron sus alas. Fueron épocas de crédito fácil, de falta de responsabilidad por parte de quienes gobernaban el Banco de España y otras instituciones crediticias; épocas donde los políticos sin distinción de siglas, hicieron su agosto en los Consejos de Administración de las Cajas, manipulando las inversiones según sus intereses; pero no tuvieron suficiente con medrar bajo el paraguas del poder, todavía fueron un pasito más adelante, buscando enriquecerse vilmente, sin conciencia, sin temor.

Ahora pagamos las consecuencias de la avaricia y la usura. Engañaron a miles de personas haciéndoles creer que esto era normal, que podían acceder a cualquier cosa bajo un préstamo. Nunca les advirtieron que los usureros compran tu vida y la hipotecan, que ellos prestan para ganar más, no para perder. Y así, cuando la burbuja ya estaba sobredimensionada, comenzaron a caer las piezas como en un patético juego de dominó. De esa manera crearon la crisis. ¿O fue fruto del azar?. Poco nos importa, porque sino fue planeada, fue consentida por la falta de responsabilidad de quienes nos gobiernan. Era una manera de conseguir que desapareciera el Estado de Bienestar y se creara el Estado de Necesidad acuciante. Ese en el que se trabaja por lo que sea para poder sobrevivir, sin dignidad, sin derechos. Es el juego sucio de esas almas carroñeras que juegan en la bolsa con el precio de los alimentos. De esas industrias que se han marchado para producir a menor coste y conseguir ser competitivas.

¿Pero es que no se dan cuenta que esa rueda es infernal?. Que no se puede acaparar la riqueza, sustrayendo los derechos a la mayoría de la gente trabajadora. Ahora quieren hacernos creer que somos los culpables de la prima de riesgo, del índice del IBEX, de lo que se ha pedido prestado por parte de gobiernos irresponsables, y que ahora no podemos devolver, porque seguimos gastando en tonterías. Estamos en un momento en el que hasta el rey se baja el sueldo a niveles del 2.006, todo un paripé. Porque la realidad es que no se recorta de donde se debe. De los gastos de representación, de ese derroche que consiste en regalar celulares y ordenadores a sus señorías, que luego no devuelven cuando finaliza su mandato. De cobrar pensiones al mismo tiempo que se trabaja como Consejero de Entidades Corporativas de peso. De fijarse sueldos sobredimensionados mientras otros no tienen nada para comer.

En realidad la casta política y sindical está comprada por los bancos, les han prestado tanto, que son incapaces de cortar, porque los primeros que caen son ellos. Por eso, señores, es hora de que alguien con capacidad ejecutiva, que ya hemos visto que el rey no la tiene, consiga desmontar ese paraíso permanente en el que viven sus señorías. Aplaudiendo recortes, sin renunciar a seguir exprimiendo las ubres del Estado. Sobran políticos y banqueros; sobran especuladores capaces de dejarte en cueros

Esta crisis está provocada por la ambición y la avaricia. Y solo un orden más justo puede finalizar con ella. Pero claro, eso supondría arrastrar en la caída a los políticos que nos sobran, a los enchufados a dedo, a los saqueadores sin escrúpulos. Y si eso no es capaz de verlo el Parlamento, para construir una sociedad más justa. ¿Para qué narices queremos a esas señorías que solo nos traen problemas y quebraderos de cabeza?. Que han vendido la soberanía del país por seguir subidos en la cresta de la ola.

La Iglesia siempre ha hablado de la corresponsabilidad, de la subsidiariedad, de la cooperación. El hombre no puede ser un lobo para el hombre. La maravilla del Reino de Dios es que el hombre coopera en el desarrollo de la creación. Y tiene unas reglas y normas para no dejarse llevar por su egoísmo, por el pecado. No lo queremos ver, pero la realidad es siempre la misma. Algunos quieren considerarse los dueños de la creación y dominarla a su antojo, aunque sobre sus cabezas pendan millones de víctimas muertas de hambre o por la guerra.

Resumiendo, Mariano Rajoy tiene que reformar la Administración y eso es imperativo. La justicia tiene que encausar a los corruptos, altos cargos que arruinaron con su pésima gestión las Cajas de Ahorros, llevándose por delante el esfuerzo de miles de asalariados. No se puede jugar con el bienestar del pueblo. Ni echarle la culpa a los funcionarios, porque aquellos que aprobaron la oposición, en número son inferiores a otros paises de Europa. El futuro de varias generaciones está en juego. Y roguemos a Dios para que podamos ver la luz al final del largo túnel por el que estamos atravesando.

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Acerca de Carmen Bellver

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