Ya somos tercermundistas. Apadrinan niños españoles

Ayer hablaba sobre la vida religiosa a cuenta de la situación económica de España. Será necesario que las congregaciones religiosas se lancen otra vez a la labor asistencial, porque se prevé que España retroceda a una situación socioeconómica que no permitirá mantener a sus hijos. Idéntico paisaje al de la España de los cincuenta. Y si no se lo creen, no tienen nada más que buscar “apadrina un niño español”. Sí, eso que hacíamos nosotros hace bien poco, apadrinar a niños de otras zonas geográficas más depauperadas, se ha convertido ahora en una nueva modalidad de ayuda para los noruegos.

Con motivo de un reportaje en una de las cadenas televisivas del país escandinavo, decenas de noruegos están contribuyendo al sostén de familias españolas. Lo cuenta una crónica de El Mundo. En las pantallas de su televisión los noruegos veían como se estaba procediendo al desalojo de una familia de su vivienda. La solidaridad hizo mella en una familia Noruega y consiguió ponerse en contacto con la española. Una ayuda de 3.000 euros les alcanzó para sobrevivir hasta Navidad, luego siguen enviando 400 euros mensuales. Una parte proviene de la paga de una niña, que lo entrega gustosa a su hermana adoptiva española. Otra, de la venta de pastelitos que organiza con su abuela, quien completa lo que falta con su salario como mediadora de conflictos.

Hay familias que lo han perdido todo, trabajo, vivienda, ayudas sociales. Son gente con tragedias familiares que ponen los pelos como escarpias. Parados de larga duración, con varios hijos, que ahora sobreviven con la pensión de algún familiar. Otros tienen trabajo pero el Ayuntamiento tampoco paga, de manera que el único ingreso familiar al cual podrían recurrir, se escapa de las manos a cuenta de la situación de endeudamiento del municipio.

Poco a poco nos acercamos a la situación de no retorno que tiene Grecia, cuya crisis ha provocado un aumento del 300% de abandonos. Madres solteras sin trabajo, familias con más de tres hijos. Todos con problemas para alimentar a los pequeños que recurren a las entidades benéficas.

Algunas informaciones ya hablan de que en España hay familias que pasan hambre. Niños que sólo hacen una comida al día. Cuando comience el colegio, si se suprimen las ayudas de los comedores escolares, vamos a ver situaciones de emergencia y malnutrición. Y todo esto mientras la casta política sigue sin apretarse el cinturón mientras asfixia a la ciudadanía. Convirtiendo la brecha entre ricos y pobres en la actualidad en un escándalo que clama al cielo. No es posible que vivamos semejante pesadilla. Que se permita eludir impuestos a las grandes fortunas, que se facilite la escapada de capital a los paraísos fiscales. Que se mantengan dietas de diputados por vivienda, cuando tienen varias en propiedad dentro de Madrid.

La injusticia de apretar la tuerca a los más débiles, para hacer más ricos a los poderosos, está creando un caldo de cultivo que parecía pertenecer al pasado y ahora se cierne como una sombra tenebrosa sobre nuestra sociedad. Y todo ello por la falta de rigor moral de quienes nos gobiernan. Gente que sólo vive para seguir haciendo negocio de la política. Personalidades que cobran varios sueldos del Estado porque compatibilizan cargos como alcaldes y además diputados o senadores. Y son millones los que se escapan en estas arbitrariedades que sus señorías ocultan a la ciudadanía.

Tienen tan poca vergüenza que hacen recaer su mala administración en los funcionarios y quedan libres para seguir con sus trapicheos, ahondando más en la deuda del Estado y hundiendo más, si cabe, a España en una penuria como no había conocido desde que finalizó la guerra civil.

Los expertos lo afirman, tenemos muy poco margen de maniobra, cada vez la situación es más crítica. Y esto no puede llevarnos a ningún lugar decente. Más bien presagia lo peor, como tantas veces nos ha enseñado la historia. Y si algo nos faltaba, ahora tenemos también los reinos de taifas que esquilman las arcas sin piedad. La deuda de las Comunidades Autonómicas es para meter en la cárcel por malversación a todos los cargos públicos implicados. Han arruinado el país. En cualquier empresa estarían en la calle o en la cárcel. Pero aquí no les pasa nada, los casos se acumulan en los juzgados y sus señorías siguen campando ricamente, mientras los pobres de solemnidad no tienen nada para comer.

Lo que es seguro es que Cáritas no va a poder ser el colchón del Estado a perpetuidad. A los ciudadanos de a pie nos han rascado tanto los bolsillos que tenemos lo justo para pasar el mes. Cualquier día veremos actuaciones benéficas para los pobres de solemnidad que no pueden evadirse de su miseria. Idéntico panorama al de hace más de cincuenta años atrás. Y los niños españoles apadrinados como un país tercermundista.

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Acerca de Carmen Bellver

Colabora en los medios de comunicación aportando su visión desde el humanismo cristiano
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2 respuestas a Ya somos tercermundistas. Apadrinan niños españoles

  1. Hola Carmen , veo que sigues en la brecha. Saludos

    QDTB

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