La riqueza de la fe

Estamos celebrando el año de la FE y a un paso de Pentecostés, si tuviera que hacer una propuesta de fe a alguien, le diría que es como descubrir un nuevo mundo. La Fe tiene la virtud de transformar una vida anónima e insignificante en un proyecto vital de extraordinaria importancia. Entras a formar parte de un proceso que culmina en la plenitud, junto a todos los seres que han poblado este planeta. Somos únicos a los ojos de Dios, valiosos como criaturas hechas a su imagen y semejanza. Tener una religión que se ocupa de los más desfavorecidos, los más vulnerables, los menos dotados, los más débiles, es grandioso. Porque trastoca el orden que nosotros ponemos en este mundo. Donde la apariencia lo es todo.

Pero es que además promueve un orden social, donde todos nos ponemos al servicio unos de otros. Y nos enseña también a estar agradecidos por entrar a formar parte de la Creación. La fe en Jesucristo nos pone cada cosa en su sitio. Lo importante no son las riquezas que se apolillan, es posible que nos haga vivir en mejores condiciones, que nos faciliten la vida. Pero lo más maravilloso es que esas riquezas no son un fin en sí mismas. Nuestro objetivo no es acaparar los bienes de este mundo, sino crecer y madurar en el amor. El resto son medios que nos sirven en función de ese único fin.

La grandeza del amor de Dios es que nos enseña también a amar a los demás, nos pone en comunión unos con otros. Y de pronto nos damos cuenta de lo difícil que es amar como Dios. Amar gratuitamente, amar incluso a los enemigos. La fuerza del Espíritu Santo que viene desde arriba, es una gracia que nos permite fortalecernos para ese gran aprendizaje del amor.

“El fruto del Espíritu es amor, alegría, paz, paciencia, afabilidad, bondad, fidelidad, mansedumbre, dominio de sí; contra tales cosas no hay ley” (Gálatas 5.22-23).

Por eso se nos dice que pecamos contra el Espíritu Santo cuando desesperamos de la misericordia de Dios; cuando tenemos la presunción de que nos salvaremos sin ningún mérito; cuando tenemos envidia de los bienes espirituales del prójimo. Y por supuesto con la obstinación del pecado.

No es desde luego un camino de rosas, porque el mismo Jesucristo nos llamó a entrar por la puerta estrecha (Mateo 7, 13). Sabemos además que el enemigo acecha siempre para ponernos todo tipo de impedimentos. Pero tenemos la certeza de que con ayuda de la oración y sobre todo de la Eucaristía, alcanzaremos la victoria. Es una promesa del mismo Jesucristo, quien también fue tentado por el maligno. Las tentaciones de Jesús son muy significativas porque resumen también las que nosotros vamos a encontrar.

El deseo de poder, de figurar, de ser más que otros. La ambición por las riquezas que sacian todos nuestros apetitos; el deseo desordenado de tener a los demás a nuestro servicio. Todos esos caminos que recorremos cada uno de los seres humanos, vienen señalados en el Evangelio. Pero hay algo todavía más grandioso. Dios se hace uno de nosotros, se somete a todas las mismas tribulaciones, excepto la del pecado. Y nos muestra que la muerte no tiene la última palabra. Su triunfo no es de este mundo, es algo que lo trasciende, que va más allá de lo que podemos entender. Su Reino tiene otras coordenadas. Allí no hay llanto, ni penas, ni sufrimiento. El amor se realiza en plenitud. La bondad reluce en todo su esplendor. No se nos promete el saciar nuestros apetitos terrenales, no, lo suyo es más grandioso. Se nos promete gozar de la presencia del Amor, amando eternamente.

Mientras tanto nuestro objetivo, en este mundo, no es otro que presentar ese camino como proyecto de vida fecundo capaz de trasformar la humanidad. Y conseguir que otros se apasionen también en ese proyecto.

Anuncios

Acerca de Carmen Bellver

Colabora en los medios de comunicación aportando su visión desde el humanismo cristiano
Esta entrada fue publicada en Religión y etiquetada , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s