Verano: tiempo de lecturas

Ha llegado la hora del descanso. Me declaro en vacaciones, de manera que este blog pasará al barbecho. Estaré en contacto con vosotros en la oración, como siempre. Y puede que publique algún post a lo largo del mes, para recordaos que sigo viva. Quiero aprovechar el tirón de agosto para adelantar el libro al máximo. En el mes de julio he avanzado, pero con mucha lentitud. Como observaréis son vacaciones con ocupaciones diversas. Pero también con la tranquilidad de no tener un horario marcando el paso del tiempo.

Aprovecho también para seguir leyendo. “El tango de la guardia vieja” de Arturo Pérez Reverte es todo un ejercicio de estilo. Descripciones minuciosas que a veces resultan un tanto tediosas, pero con cierto encanto demodé propio de la época que retrata. Se trata de una compleja historia de amor entre seres de clases diferentes. Un amor apasionado y prohibido, puesto que ella está casada, lo que sirve para dar el toque de morbo preciso, cuya guinda de sexo tórrido es descrito con la pluma maestra del académico.

La revelación de la crítica es sin duda Joël Dicker con “La verdad sobre el caso Harry Quebert”. Otra historia de amor y otro ejercicio de estilo, resuelto con menos maestría, pero muy ameno para el verano. En el fondo es una novela policiaca estructurada mediante alambicados juegos literarios. Algunas páginas parecen sobrar, la trama se vuelve retorcida, aunque sorprende, lo que parece ser el objetivo del escritor: atrapar al lector en una telaraña tras la búsqueda del culpable.

“El maestro del Prado” de Javier Sierra seduce desde el primer momento. Una imaginativa historia tras cada cuadro que va hilvanando la trama, pero que finalmente queda mal resuelta. Me mantuvo interesada la mezcla de tiempos históricos, el conocimiento profundo de los pintores que se describen y la originalidad del planteamiento, con láminas representativas de los cuadros aludidos. Pero ya digo que no me gustó como resuelve el final. No obstante recomiendo su lectura, especialmente para los amantes del ocultismo y las conspiraciones históricas.

Más complicadas resultan las lecturas del espíritu, las editoriales tienen que subirse al carro de la tecnología. Algunos ya no tenemos espacio para libros y sólo adquirimos e-book. De manera que para no dejar sedienta esa parte me dedico a releer algunos libros. “Para formar orantes”, tomos I y II de Nicolás Caballero, es una buena propuesta. Especialmente para quienes busquen tiempos fuertes en esta canícula. Adentrarse en el secreto de la oración del corazón siempre resulta interesante.

“Te quiero, te odio” de Carlos G.Valles es un interesante estudio de las relaciones humanas que sana bien aquellas partes heridas que hay en nuestro interior. La verdad es que conocerse a uno mismo es una travesía que nunca finaliza. El jesuita posee una larga experiencia en el tratamiento de las relaciones humanas.

Y con esto me despido, no sin confesar que no espero gran cosa de la comparecencia del presidente Rajoy. El gallego anda en la cuerda floja y se mantiene por la escasa calidad de sus posibles sustitutos. Hay una falta general de opciones que nos deja empantanados de nuevo en la inanidad más absoluta. A estas alturas, tras lo realizado por el ejecutivo, una echa en falta mayor contundencia en las medidas contra la corrupción. Pero como todos andan pringados, nadie es capaz de reaccionar. De manera que feliz verano y que Dios nos coja a todos confesados, por lo que pueda venir.

Acerca de Carmen Bellver

Colabora en los medios de comunicación aportando su visión desde el humanismo cristiano
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2 respuestas a Verano: tiempo de lecturas

  1. Saludos desde Honduras! Hoy me he tomado el tiempo de visitar algunos blogs y le he leído! Tuve la suerte de conocerle en el Primer Encuentro de Blogueros con el Papa en Madrid! Me ha servido de mucho su “post” para considerar opciones de lectura. Envidio que en Europa se toman vacaciones todos los veranos…por acá la cosa es muy diferente! Muchos trabajamos casi todo el año, y si nos autorizan vacaciones, son 2 ó 3 semanas al año. Saludos cordiales!

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    • Un saludo Irina. Aquí me tienes para lo que necesites. Respecto a las vacaciones, no creas que todo el mundo puede disponer de las mismas. Estamos viviendo tiempos difíciles. Pero de momento los maestros disfrutamos de un periodo no escolar largo.

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