8 de marzo día de la mujer y de la declaración WOMEN OF THE WORLD

Estoy un poco decepcionada con la efeméride que hoy conmemoramos. El día de la mujer trabajadora que está tan jaleado por todos los medios y organismos sociales, es indudablemente un gran avance en la condición de la mujer. El derecho al voto, el derecho a un trabajo en igualdad de condiciones, son hitos sociales. Sin embargo, esto es como la abolición de la esclavitud. Un hecho histórico que no impidió seguir discriminando a los negros durante décadas. Y que aún hoy, sigue siendo una realidad. La condición de mujer en muchas sociedades pasa por la discriminación. Pienso en los países islámicos. En las sociedades de étnica africana. Pero en la sociedad occidental todavía la mujer y el hombre deben luchar por la conciliación familiar. Y reivindicar la maternidad como un bien social que ha sido relegado en función de esa necesidad de éxito social a la que muchas féminas han sacrificado su vida personal.

Por otra parte, la liberación de la mujer, pasa indudablemente por no caer en las esclavitudes de moda. El aborto como derecho social era completamente ajeno a las primeras sufragistas. Y sigue siendo una realidad que sus consecuencias afectan directamente a la mujer, dejando en un lugar secundario al varón. Las sociedades progresistas no asesinan a sus ciudadanos, sino que protegen la vida como un bien social y fomentan políticas que faciliten la vida familiar.

De otras esclavitudes podríamos hablar en este día de la liberación de la mujer que pasó a incorporarse como miembro de la sociedad de pleno derecho. Una sociedad que sin embargo, no ha podido erradicar el feminicidio, el maltrato, la vejación de miles de mujeres en sus puestos de trabajo, sometidas al imperio del abuso de poder. Pero tal vez no hay mayor abuso que la propia ingeniería social dedicada a fomentar un determinado tipo de mujer. Por eso hoy prefiero adherirme al la DECLARACIÓN WOMEN OF THE WORLD.

Nosotras, las Mujeres del Mundo, y miembros de las entidades abajo firmantes, declaramos que:
I. Los hombres y las mujeres necesitan redescubrir y afirmar su identidad y complementariedad en beneficio propio, de la familia, del mercado laboral y de la sociedad en su conjunto.
II. Existe la identidad femenina que se desarrolla en su plena dimensión en complementariedad y reciprocidad con el hombre.
III. La mujer aporta una contribución singular a la estabilidad de la familia, el mundo laboral, la sociedad y el bien común.
IV. Se debe desarrollar el papel diferencial de la mujer en la sociedad sin discriminación, violencia o explotación.
V. La maternidad tiene un valor y una dignidad única e irreemplazable.
VI. Hoy en día, las mujeres son discriminadas en occidente en por razón de su maternidad.
VII. La maternidad supone una ventaja indiscutible para la mujer en el mundo laboral y un beneficio para toda la sociedad.
VIII. La maternidad y la dedicación de la mujer a la familia no merman su crecimiento personal o intelectual, sino que muy al contrario suponen una consolidación de su personalidad y el desarrollo de su identidad femenina.
IX. El trabajo en el hogar y la dedicación exclusiva o prioritaria a la familia suponen un valor social y económico indiscutible.
X. La auténtica emancipación femenina consiste en la libertad de ser realmente una misma, en ser mujer en términos de mujer.

Por ello exigimos:
1. El reconocimiento universal y el respeto de la identidad femenina, su dignidad y la auténtica igualdad entre el hombre y la mujer en su complementariedad y reciprocidad.
2. Políticas internacionales de defensa de la libertad de elección de la mujer, lo cual implica la auténtica conciliación de la vida familiar y laboral.
3. El reconocimiento en la legislación internacional del valor del trabajo silencioso y, aparentemente invisible, de la mujer en su familia y el tratamiento del término “dedicación exclusiva a la familia” como categoría laboral.
4. La creación de un marco de políticas internacionales de protección de la mujer trabajadora que tiene o quiere tener hijos o que está dedicada parcial o exclusivamente a su familia y la denuncia de cualquier tipo de discriminación contra ellas.
5. La prohibición universal de la maternidad subrogada por constituir una violación de la dignidad tanto de la madre como del niño. Dicha práctica es una nueva forma de explotación de la mujer y de tráfico de personas que convierte a los niños en un producto comercial.

Basta ya de fomentar un tipo de mujer que confunde a las más jóvenes de la sociedad. Y que aboca al fracaso de su vida personal en el futuro, por falta de referentes claros. De saber no perder la dignidad en las fauces de los convencionalismos sociales tan de moda hoy y fomentados por los políticos de turno.

Anuncios

Acerca de Carmen Bellver

Colabora en los medios de comunicación aportando su visión desde el humanismo cristiano
Esta entrada fue publicada en Feminismo y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s