Elecciones: un voto católico secuestrado

El segundo análisis de las elecciones viene a decir lo mismo que en casos anteriores. No hay ninguna formación política que represente al 100% el voto católico. Tampoco desean los obispos un partido que les salpique con el sambenito del nacionalcatólicismo. Pero la realidad se impone en mantener unas formaciones que están muy lejos de los postulados de la Iglesia. Si acaso, podemos aproximarnos a quienes buscan una reparto más equitativo y justo de los bienes. Aquellos que trabajan por los servicios sociales para todos los ciudadanos. Aquellos que quieren derribar el muro de la corrupción y convertir la política en algo más respirable. Pero suelen ser los mismos que están inoculados por el virus del laicismo y de todo lo que huela a la Iglesia.

Pero si miramos las democracias bananeras en las que muchos se ven reflejados, queda claro que los movimientos radicales van a ir in crescendo por mor de los acontecimientos. No se puede hundir toda la clase media, ni convertir el trabajo en un programa de esclavitud sometido al arbitraje de las leyes. Pero esto, señores, es lo que viene pasando desde hace años. Y los grandes emporios españoles, viven de capitalizar sus bienes con mano esclava en otros países y de justificar las quiebras diciendo que los españoles les resultamos muy caros.

La realidad sin embargo, afirma que crecen las fortunas multimillonarias que manejan como títeres las naciones en lobbys financieros y políticos donde se deciden hasta cuantas guerras son necesarias para seguir manteniendo la industria armamentística. O incluso, como influir en la moral del país para hacer más maleables las personalidades, más sujetos pasivos dedicados al ocio vicioso y la pérdida del espíritu vigoroso que sabe hacer frente a las adversidades.

No son los partidos quienes han sacado de la miseria a las familias endeudadas por los señuelos de la banca. Han sido Cáritas y las asociaciones cívicas quienes se encargan de mantener una bolsa de pobreza que repercute en el bolsillo del ciudadano medio. No son las grandes fortunas las que reparten los bienes para crear mayor riqueza entre todos. Más bien, han sido éstas quienes juegan con los sindicatos condiciones laborales que ya son pura esclavitud.

Por eso creo que el Partido Popular se equivoca y va directo al precipicio y junto a él la segunda fuerza el PSOE se despeñará en el mismo barranco. Porque seguirán saliendo del arcón putrefacto aquello que nos ha llevado a esta situación y sólo la regeneración del sistema puede dar con la solución a los problemas. Pero esta regeneración, por desgracia, tiene visiones tan diferentes en las nuevas formaciones que a una le parece casi imposible que se pueda salir adelante con estos mimbres empeñados en la rigidez.

Cabe felicitar a quienes van a gobernar en mayoría, pero si se olvidan de toda la ciudadanía que no ha pasado por los urnas y que representa un caldo de cultivo imprevisible, puede que vuelvan a cometer los mismos errores de siempre. Negar el pan y la sal a quienes tienen derechos como ciudadanos aunque piensen de modo diferente.

En cualquier caso los católicos seguiremos rogando por los gobernantes para que sirvan al pueblo con justicia.

Acerca de Carmen Bellver

Colabora en los medios de comunicación aportando su visión desde el humanismo cristiano
Esta entrada fue publicada en Política y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s