El mito de los Oscars

En la hora de los Oscars, como todos los premios, hay grandes perdedores que en futuro serán considerados ganadores. No fueron pocos los actores de Hollywood que jamás recibieron un Óscar. Tampoco es de extrañar que se sobrevaloren determinadas películas que no pasarán el filtro del tiempo. Para muchos la colección de estatuillas no es referente de calidad, aunque pretendan serlo.

Spotligh es una buena película, no hay la menor duda. Pero no es una gran película, por mucho que la estén bautizando como lo mejorcito. Es una film cuya temática, candente, dispara los pilotos de los Académicos. Me consta que la interpretación es buena e incluso el tratamiento del tema sobrio y sin concesiones al morbo. Tanto es así que está siendo valorada positivamente incluso por el Vaticano. Es una película necesaria, en la que la sociedad en general queda marcada por el tema de la pederastia, no sólo la Iglesia sino el resto de las instituciones que están implicadas y eso es positivo, porque muestra el grado de corrupción generalizado en un tema que deberían haberse cortado de raíz mucho antes.

No obstante sigo pensando que no es una película que pasará a la historia del celuloide. Las hay mejores. Porque una película no es solo la temática, está la iluminación, el decorado, la música y todo hacen un puzle por el que se convierten en grandes y magníficas. Y Spotligh no cumple todos los requisitos. Dentro de veinte años seguiremos diciendo que es una buena película. Pero nada más.

Me congratula que a todo el mundo le guste, que se haya tratado el tema con dignidad, pero insisto, no estamos ante una cinta que pasará a la historia.

Si hablamos de interpretaciones sucede tres cuartos de lo mismo. Una película cuya interpretación es fabulosa es El puente de los espías, que ha conseguido tan solo la estatuilla por el mejor actor de reparto; y que sin embargo, en conjunto a mi me convence más que Spotligh. De hecho estaba nominada más veces que la cinta ganadora.

No me olvido de la Chica danesa cuya temática sí que resulta del todo morbosa, pero está tratada con una sensibilidad especial y con grandes dosis de respeto. Con una fotografía y una música que la hacen muy atractiva.

No he visto el Renacido y por tanto no puedo opinar sobre la misma, pero me parece bien que un actor de fuste como DiCaprio consiga por fin su preciada estatuilla. Y por ultimo me parece que Ennio Morricone no hay quien le ponga freno en sus premios bien merecidos. Su música siempre tiene el talento que hace despegar a la película acoplándose como un guante a la misma.

Y estas reflexiones como siempre provienen de la experiencia. Hemos visto demasiadas fiestas de los Oscars como para desconocer que en el fondo se tratan temas en los premios que nada tienen que ver con la película en cuestión.

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Acerca de Carmen Bellver

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