Deo gratias, el Papa prioriza la oración

Es agradable saber que el Papa da prioridad a la oración, antes que al hacer por hacer. Es agradable saber que para cargar pilas uno necesita recogerse interiormente. Y lo es más, comprender que la fe sin obras es una fe muerta. Pero las obras sin oración, también lo son. Podemos tener grandes benefactores de la humanidad que lo creen hacer todo por sí mismos. La oración, en cambio, enseña el camino de la humildad. Uno realiza las cosas por amor a Dios y no basándose en la capacidad de éxito o promoción de su obra. Se hacen las obras por amor y crecen por la gracia de Dios.

Tenemos demasiados ejemplos de iconos de la beneficencia, la pregunta es si son hombres y mujeres de oración, de los que al hablar con ellos transmiten a Dios. De la manera que el Papa habla, parece que esa es la raíz y fundamento de toda la vida cristiana. Ser sal y luz para el mundo. Pero al hacerlo tenemos que transmitir que nuestros actos provienen de ese contacto íntimo con el Señor.

¿Cómo se averiguan estas cosas, cómo no dejarse engañar por los lobos vestidos de pastores?. Cuando la ideología se ponen por encima del Evangelio, entonces comprendemos que algo va mal, cuando la Iglesia es un reducto de funcionarios sagrados, comprendemos que algo va mal. Cuando no se irradia se desvanece el Espíritu
Y para ser sinceros vivimos demasiado mediatizados por los dimes y diretes de la sociedad, pasarla por el tamiz de la oración para poder descubrir los signos de los tiempos es fundamental para el Papa Francisco y para todo buen contemplativo en la acción.

Llevar la luz de la fe a los demás es lo que todo cristiano está llamado a hacer cada día y en cada momento. La luz de la fe era una obsesión para los santos que lloraban por las almas que podían condenarse. Hoy han dejado de preocuparnos estas cosas, son formas y estilos que consideramos del pasado. Pero la realidad es que Cristo ha venido a vencer al mundo con las obras de los hijos de la luz.

No hay más, por eso no nos extraña que se ventilen asuntos tan graves como los del cardenal Cañizares con una campaña mediática en su contra. Cada día es más frecuente la religiosidad mundanizada que se acopla a la ideología dominante, aunque esta ideología vaya contra la antropología cristiana.

Ser hijos de la luz también es obrar con misericordia ante quienes viven confundidos y aturdidos por el poderoso cuarto poder, que domina la conciencia de los seres sin dejarles resquicio para la crítica o el disenso. Y hoy hay temas de los que ya no se puede hablar con tranquilidad, temas que se convierten en cruzada permanente, porque no se puede soportar la Verdad en mayúsculas.

Orar para saber que a veces tenemos que remar contracorriente, es necesario, porque así nos lo dejó reflejado el Maestro:” Velad y orad para no caer en tentación, el espíritu está dispuesto pero la carne es débil” (Mateo, 26-41)

Anuncios

Acerca de Carmen Bellver

Colabora en los medios de comunicación aportando su visión desde el humanismo cristiano
Esta entrada fue publicada en Religión, Sin categoría. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s