Al parecer vamos hacia nuevas elecciones

El título lo expresa todo. Un verano donde la casta política sigue de vacaciones sin que el país tenga un gobierno estable y coherente. Un cálido y largo verano de desatinos. Al parecer vamos hacia nuevas elecciones. El sentido de Estado queda desaparecido en combate y las zancadillas personales se imponen sobre el bien común. Supongo que el hartazgo general ante esta situación se manifestará en las urnas. No voy a vaticinar el futuro porque creo que estamos en una situación tan delicada que cualquier cosa es posible. Por tanto, me atengo a los hechos. En la oposición el único partido que ha mostrado capacidad negociadora ha sido Ciudadanos. El PSOE parece abocado al fracaso y la disolución en manos de Sánchez. Y Podemos al parecer ni convence ni vence, agotado en sus propias disquisiciones internas.

Corre el rumor por las redes de que deberíamos hacer un Cónclave político y encerrar a sus señorías en el Congreso, sin dejarlas salir, hasta que la investidura fuese una realidad. Tampoco estaría de más que nos devolvieran los emolumentos recibidos generosamente por un trabajo que no realizan. En cualquier caso, me resisto a creer que España vaya a caer en el precipicio de la mano de unos políticos ineptos y egoístas.

Y puestos a elucubrar una se deja deslizar por un canto a la esperanza. Confío que nuestra oraciones, la de todos los creyentes, devuelvan a España el sentido común. Me gustaría un país sin corrupción y sin desahucios, sin bolsas de pobreza, sin empleos precarios; me gustaría que esa parte de España que hoy quiere decidir sobre su futuro, reconsiderase sus planteamientos, tan alejados de la paz social y de la buena convivencia entre todos. Y puestos a soñar, desearía lo mejor para España: cero paro, más investigación y desarrollo, coberturas sociales con garantías de futuro.

Hay mucho por lo que rogar y mucho más por lo que soñar. En este país hay que ver la realidad tal y como es, con sus luces y sus sombras. No podemos abocarnos al pesimismo, ni tampoco a la abulia de dejar que las cosas rueden por sí mismas. El empuje de la juventud debe ser creativo, dispuestos a dibujar un futuro sin remilgos.

Mientras tanto este farragoso agosto va a finalizar vislumbrando una pequeña puerta que se abre entre todas las que se cierran
. La propuesta de Ciudadanos es de sentido común y la abstención de quienes sólo ponen zancadillas debería ser el camino a tomar. Por la necesaria regeneración, por la inmediatez de un gobierno que apruebe los presupuestos y mantenga el rumbo de la nave cuando parece que va a zozobrar.

Pongamos que no hay elecciones y que se hace una oposición con sentido de Estado. Es el mejor de los escenarios que podemos dibujar. Lo contrario serían las elecciones y un nuevo fiasco para todos, ya en el otoño de este pesado año de incertidumbres y vaivenes.

Me dejo columpiar en el sueño de un pacto que lleve a la investidura de Rajoy que ya es un fiambre político debido al enrocamiento de posturas cainitas que han convertido a España en un país de malandrines.

Acerca de Carmen Bellver

Colabora en los medios de comunicación aportando su visión desde el humanismo cristiano
Esta entrada fue publicada en Política, Sin categoría. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s