San Dionisio en la Comunidad Valenciana

Me voy a poner un poco melosa. Hoy que la Comunidad Valenciana celebra su día de liberación de la dominación musulmana, también festejamos a San Donis, de quien se dice que es también llamado el ‘apóstol de las Galias y el Santo Sin Cabeza, fue el primer obispo de París donde fue martirizado junto con sus dos compañeros Rústico y Eleuterio, durante una persecución anterior a la de Diocleciano. Aunque no hay unanimidad de datos en los documentos más antiguos, no caben dudas de que Dionisio de París fue objeto de veneración temprana: santa Genoveva, por ejemplo, hizo construir una iglesia sobre su tumba hacia los años 450-460. El nombre de Dionisio figura además en el canon de la misa en algunos de los sacramentarios más antiguos.

En Valencia es considerado el patrón de los enamorados, pero hay detenerse en la Historia para rescatar su celebración. El 9 de octubre de 1338 (primer centenario de la conquista de Valencia), el Consell de la ciudad, dispuso realizar una procesión de conmemoración para pedir a San Dionisio la remisión de la hambruna que en aquellos años asolaba el Reino de Valencia por las malas cosechas. Participaron todos los estamentos de la ciudad, las corporaciones de oficio y el pueblo, aunque no así el rey Pedro el Ceremonioso, que se encontraba aún en la ciudad tras jurar los Fueros, rehusando participar alegando motivos de salud. En su lugar, se llevó el Pendón de Conquista como estandarte real para simbolizar la presencia del rey.

Desde entonces, se determinó hacer la misma procesión, aunque con menor suntuosidad, todos los 9 de octubre, como así ha sido a posterioridad.

La tradición consiste en que los hombres regalen a las mujeres un pañuelo (mocador en valenciano) en el que hay envueltos dulces hechos con mazapán de distintas formas y colores que representan frutas y hortalizas de la Huerta de Valencia.

Esa tradición de la mocadorada se remonta al siglo XVIII, cuando tras la Guerra de Sucesión, los Decretos de Nueva Planta prohibieron la celebración de la entrada de Jaime I en Valencia. Como respuesta a la prohibición borbónica, los panaderos empezaron a producir unos dulces de mazapán que representaban los cohetes que ya no se podían hacer sonar.

Investigando no he podido conseguir más información sobre por qué aclamaron a San Dionisio en la hambruna de 1338. Lo que sí sé es que hay una capilla en la catedral de Valencia dedicada al santo.

En este día tan especial para los valencianos, como siempre, la división política hace que no aparezcan todas las autoridades en el Tedeum en acción de gracias que tiene lugar todos los años con motivo de la celebración de 9 de Octubre, en conmemoración de la instauración del Reino cristiano, ese mismo día del año 1238 cuando fue dedicada y consagrada a la Asunción de María la Catedral que era todavía una mezquita levantada sobre la antigua Seo visigoda.
Pero no obstante, celebramos con orgullo tanto la reconquista de Valencia como el día de los enamorados.

Acerca de Carmen Bellver

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