Avanza el derecho a la eutanasia en el mundo

Paulatinamente la realidad supera a la ficción. Si en el libro “El Señor del mundo” el suicidio para quienes padecen desgana de vivir, es una solución legalizada y puesta al servicio de la comunidad, ahora tenemos varios países que ya van dando pasos en la dirección del terror. Holanda quiere legalizar el suicidio asistido a personas mayores, con desgana vital o con soledad aplastante. Desde 1993 está despenalizada la eutanasia. Pero como es lógico otros países siguen la misma senda y Bélgica también ha legalizado la eutanasia en 2002. Luxemburgo, Suiza y Oregón en EEUU, serían otras zonas donde el derecho a la eutanasia está siendo promocionado.

Cuando se escucha a Christine Lagarde, presidenta del Fondo Monetario Internacional, lamentarse de que los ancianos viven demasiado, una sufre un escalofrío por su espalda. Se pide bajar las pensiones, subir la edad de jubilación y facilitar la muerte, de momento de modo voluntario, pero ya hay quien no confía en el Sistema Sanitario holandés y prefiere pasar sus últimos días fuera de un país donde la muerte dulce e indolora está aumentando en promociones alarmantes. Y todo ello desde una legalidad democrática, tal y como las leyes nazis terminaron por adoptar la solución final.

Estamos perdiendo el sentido del respeto a la vida, desde su origen hasta su final. El aborto masificado y promocionado como si se tratase de una solución quirúrgica odontológica es defendido sin el más mínimo escrúpulo de conciencia. Toda una industria de la muerte está tomando forma en el mundo. Promocionada por Organismos oficiales que en teoría, deberían defender el derecho a la vida consagrado como derecho natural. De esta manera tan nefasta, avanza la cultura de la muerte.

Películas y documentales defienden el derecho a matar a los seres vivos, poco a poco en la deformada conciencia surge el relativismo acuciante que rodea este siglo y se instala una conciencia laxa en la mayor parte de la sociedad.

En la Iglesia católica se defiende el derecho natural, el que en origen es más progresista que ninguno, invertir en investigación para mejorar la calidad de vida de todos y proteger la vida desde su inicio hasta su ocaso.

Mentes calenturientas nos comen la moral diciendo que no es posible sostener el sistema público de pensiones. Cuando estamos viendo que es posible desde anular la hambruna del mundo, hasta bloquear paraísos fiscales que esquilman las arcas del los Estados a favor de desaprensivos corruptos.

La señora Lagarde nació en 1956, supongo que cuando piensa en aumentar la edad de jubilación y reducir las pensiones, no se incluye a ella misma quien debe tener una jubilación blindada y de oro. Así son las cosas y así las contamos, no puede ser que el estado de bienestar esté siendo derruido paulatinamente por gente sin corazón y con las cuentas corrientes a rebosar.

Acerca de Carmen Bellver

Colabora en los medios de comunicación aportando su visión desde el humanismo cristiano
Esta entrada fue publicada en Sociedad. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s